lunes, diciembre 07, 2009

La guerra por Internet

Ya que no tengo tiempo ahora de contar en detalle la historia (bastante tengo por ahora con lo del Decrecimiento y alguna otra cosa personal que tengo por ahí), pero dado que está muy caliente este tema en la actualidad, colocaré aquí algunos enlaces a textos de otros, me gustaría tener aunque sea un resumen de lo que está pasando estos días.

Aquí cuentan una parte, la más reciente, de la guerra que llevan teniendo ciertas grandes empresas, grupos de poder y gobiernos contra la libertad de Internet desde hace bastantes años:

Internet 2, Gobiernos 0

Aquí presentan una panorámica general de la situación en este momento y cuáles son las luchas que se sostienen ahora, a nivel mundial:

Derechos digitales: tal vez sea el momento

Y aquí desmontan el argumento de que el compartir archivos por internet destruya la cultura e impida a los creadores ganar dinero. De hecho, colocándose adecuadamente y aprovechando las capacidades de la red, los músicos pueden ganar incluso más dinero que con el sistema clásico de las discográficas. Incluso pueden vender más discos, aunque permitan su libre intercambio:

Descargas en la red: derrota tras derrota hasta la victoria final

No digo que sea un problema fácil de resolver, de hecho creo que para dar una respuesta completa y auténtica habría que desmontar el sistema capitalista actual (una vez más). Lo que sí puedo decir es que el perseguir, bloquear, censurar y recortar derechos es un camino que sólo lleva a un sitio: a la mierda.

sábado, diciembre 05, 2009

Libertad: descanse en paz





descanse en paz

R.I.P.

CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA DE 1978



Fallecida tras una larga agonía ante la inclusión hasta tres veces del artículo 17 bis y en última instancia en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet



Todos los ciudadanos, pequeñas, medianas y grandes empresas de informática, profesionales, operadoras, fabricantes, industrias tecnológicas, administraciones públicas, ayuntamientos, asociaciones, etc.. agradecen las muestras de cariño recibidas y comunican que, con espíritu renovado, no permitirán que caiga en el olvido cómo ha fallecido, los culpables de tan execrable acto (que esperamos que la higiene demócrática los lleve a la cárcel) y lo recordarán hasta el momento de la resurrección de los muertos.



Se avisa que al Sepelio acudirán también Doña Crisis y Doña Falta de Transparencia. Han comunicado su ausencia por motivos políticos: Don Interés General y Don Estado de Derecho.



Los afectados no nos resignamos a esta pérdida.





Mayor o menor cachondeo aparte, estoy preocupado. Siento que están pasando cosas muy gordas y que la mayoría de la gente ni se ha enterado, y de los que se enteran muchos pasan, o se lo toman a guasa, o incluso se ponen de parte de los "malos"...

Ley de Economía Sostenible e Internet, un desastre en ciernes

Ley de Economía Sostenible e Internet: Actualización

Hace tiempo que tengo ganas de escribir aquí acerca de la persecución que los "poderes" del mundo llevan emprendida contra la libertad de Internet desde hace bastantes años (historia que he vivido muy de cerca y en la que sí puedo decir que he participado personalmente en alguna manera desde el principio), aunque por ahora no he encontrado el momento de ponerme a escribirlo.

Pero siento que quizá la derrota está cerca. Me da la impresión de que en los últimos meses han emprendido una ofensiva total y abierta, esta vez van a por todas y ya saben cómo conseguir que en pocos años Internet se convierta en lo que hoy es la televisión: un medio limitado, controlado por unos pocos, en sentido unidireccional y en el que sólo se propaga la información que sus dueños autorizan, con la intención de controlar las mentes de la población y evitar cualquier disidencia de "Matrix", la versión oficial, el mundo ficticio construido a medida de los intereses de los que están al mando.

Si alguien cree que este último episodio es una parida de nuestra tontita ministra, sin conexión con otras historias, que lea esto, por ejemplo:

SOS INTERNET: Levantemos acta sobre ACTA

Cuanto más leo, más convencido estoy de que existe una iniciativa antidemocrática, a nivel internacional, que quiere imponer una legislación contraria a los ciudadanos, sobre la libertad de expresión y el control de la información (y de todo lo demás), y está dispuesta a todo con tal de conseguirlo, incluso a crear leyes fundamentales sin debate público (Tratado de Lisboa) o a colarnos reformas ocultas dentro de otras leyes que no tienen nada que ver, a ver si no nos damos cuenta, como ha sido en este caso.

Y la mayoría de la gente aborregada, sin darse cuenta de nada, todavía entretenida con el show de guiñol del zetapé y el rajoy dándose con la estaca de goma.

Hay gente que está luchando, y algunas iniciativas bastante buenas.

Asociación de Internautas

Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet"

pero no son suficientes. Somos pocos los que estamos al tanto, y pocas las energías con las que luchamos, mientras que los "oscuros" están fuertemente organizados, cuentan con enormes recursos y tienen el mango de la sartén, además de saber manejar la inercia de la gran masa dormida.

Siento el tono conspiranoico de hoy, quizá demasiado derrotista o tremendista. Pero al fin y al cabo esto no es más que un blog personal que leen cuatro gatos, y en este momento a lo mejor me convenía desahogarme un poco más que intentar arreglar algo de verdad.

O quizá es todo lo contrario, nuestro problema es que no estamos lo suficientemente alarmados y seguimos tragando ruedas de molino gigantes con parsimonia...

miércoles, diciembre 02, 2009

Charla decrecentista

La semana pasada asistí a una charla organizada por Ecologistas en Acción, con la participación de Carlos Taibo y Fernando Cembranos. Fue muy interesante.

Aquí hay una reseña escrita por un compañero de Decrecimiento Madrid, que tiene un blog específico sobre este tema.

sábado, noviembre 28, 2009

Activando el Decrecimiento

Voy a aprovechar esta entrada para definir otro ciclo temático de este blog, de los que voy añadiendo a la columna derecha:
  1. Crash Course, o rumbo de colisión como no demos la vuelta...
  2. Decrecimiento
  3. Crash Course, leído
  4. Seguimos con el decrecimiento
Tengo bastantes más cosas que añadir, según voy descubriendo y aprendiendo. Pero me parece que a partir de ahora, no voy a ir escribiéndolas en este blog. Ahora voy a pasar a la acción y voy a compartir con los del grupo de Decrecimiento Madrid las iniciativas para difundirlas al mayor número de gente posible.

Este grupo está organizando para los días 11 al 13 de diciembre unas Jornadas sobre el Decrecimiento, en el Patio Maravillas de Madrid, y yo me he apuntado a la organización. Por ahora la documentación que hay es la interna que usamos para trabajar con ella, pero estamos a punto de sacar el cartel y el folleto informativo para el público.

Además, estamos preparando una serie de paneles informativos para colocar en las salas de las jornadas, donde intentaremos mostrar aunque sea de forma esquemática algunos de los conceptos clave de la crisis del capitalismo y de las alternativas que se ofrecen.

Para más adelante, y con tiempo, queremos también tener un espacio de debate sobre la propia definición del Decrecimiento, para ir creando propuestas consensuadas y compartir lo que vayamos aprendiendo entre nosotros mismos.

Así que en los próximos tiempos, mi batidora mental se va a dirigir principalmente hacia este nuevo proyecto, que me resulta ilusionante por el concepto en sí, porque lo considero necesario y vital en estos tiempos, y porque el colectivo que compone este grupo me parece entusiasta, con buenas ideas, ganas de hacer cosas y de hacerlas bien.

domingo, octubre 25, 2009

Seguimos con el decrecimiento

"Decrecimiento" no es más que una palabra, una de esas palabras-bomba que calan en la mente colectiva con fuerza, como "antiglobalización" o "mileurista". En este caso, es una palabra que representa en realidad una multitud de ideas y movimientos a muchos niveles. De hecho, muchos de estos movimientos llevan existiendo desde mucho antes de que se popularizara esta palabra, que simplemente los arropa y les da un nuevo marco en el que incluirlos.

Igual que "antiglobalización", esta palabra cristaliza toda esta variedad en un punto: la oposición al dogma del Crecimiento, del que vengo hablando aquí hace tiempo, y que como dice el Crash Course, es un requisito básico del sistema económico actual, pero que se ha demostrado que es físicamente insostenible.

Por ello, al ser una cuestión tan objetiva y matemática, es una idea que se puede asumir desde muy diferentes corrientes y puntos de vista situados a todos los lados del espectro ideológico.

No voy a describir aquí en qué consiste, dado que en la sección de la Wikipedia, que ya cité, se describe con mucha claridad y profundidad, y con una buena colección de enlaces y referencias.

Me gustaría más bien centrarme en algunos aspectos particulares. Por ejemplo: decía Elbereth en sus comentarios que una de las críticas a este movimiento es que se limita a señalar los errores del sistema actual pero no presenta alternativas.

No estoy de acuerdo. Hay muchas propuestas a muchos niveles, teóricos y prácticos. Por poner un ejemplo, véase la visión de André Gorz. ¿Una utopía? ¿Nadie querrá vivir así? Pues bien, en el mundo existen, ya mismo, y en nuestras mismas ciudades, comunidades que funcionan bajo este tipo de principios desde hace tiempo. No hay más que pasarse por el Patio Maravillas en pleno corazón de Madrid. O visitar cualquiera de estos grupos, por poner unos pocos que se me ocurren ahora: BiciCrítica, Bajo el Asfalto está la Huerta, Slow Food, Global Ecovillage Network (Red Global de Ecoaldeas), Red Mundial para la Objeción al Crecimiento, etc.

También hay teóricos como Joseph Stiglitz, Serge Latouche, Nicholas Georgescu-Roegen o Iván Illich, por decir algunos, que se cuestionan, desde dentro de las instituciones económicas y científicas, el modelo económico basado en el crecimiento perpetuo.

Lo que no hay es un movimiento unificado y con una propuesta concreta, una corriente fuerte liderada por algún personaje carismático y con un nombre acabado en "ismo". Eso no.

Pero es que tampoco veo yo que la gente tenga mucha prisa por conseguir algo así. Este tipo de grandes corrientes ideológicas son típicas del siglo XIX y principios del XX. Pero después del auge y posterior declive del Posmodernismo (probablemente el último "ismo"), mucha gente en la vanguardia social desconfía de las ideologías fuertes y de los liderazgos personales. Yo he visto este debate a menudo, por ejemplo, en la red Indymedia (canalizadora de las acciones antiglobalización) y en las crónicas de las reuniones del Foro Social Mundial. Existe en estos ámbitos la intuición de que el mundo es demasiado complejo para ser comprendido por una única teoría, y el resquemor de tantos líderes revolucionarios que han derivado en fanáticos anclados en el poder y constriñendo la libertad de pensamiento.

Lo que se busca, en cambio, son las estructuras en red. Esta es la estructura característica del siglo XXI: cientos o miles de nodos humanos o ideológicos, autónomos pero interconectados, cada uno centrado en un aspecto particular de la realidad, pero que interactúan formando sinergias que van más allá de la simple suma de las partes. Que se juntan puntualmente en plataformas y foros, para conseguir objetivos concretos, para a continuación disolver estas estructuras y volver a las células sueltas.

El objetivo al que aspiran muchas de estas gentes no es a formar un nuevo partido político que crezca lentamente y acabe disputando el poder con los ya existentes (hay quien incluso rechaza hostilmente esta idea). De lo que se trata más bien es de que una serie de ideas revolucionarias vayan calando en las personas, a nivel individual o de pequeños grupos, y que cada cual las vaya aplicando en su propia vida y las de los que le rodean, transformándose cada uno a sí mismo (que es el único lugar donde todos tenemos verdadero poder), y difundiéndose poco a poco, por capilaridad, hasta llegar a una masa crítica que produzca la verdadera transformación social.

Masa crítica es un concepto de la física atómica pero adoptado por la sociología para referirse a un proceso por el cual no es necesario que una idea o "meme" sea adoptado por la mayoría de la población para que pase a ser de uso común. Cuando la cantidad de gente que apoya el meme está por debajo del número crítico, los que lo escuchan piensan que es algo "raro" y tienden a ignorarlo o despreciarlo. Pero si la cosa crece, llega un momento en que de pronto parece que hay "mucha" gente que lo apoya, y el meme se vuelve "normal", con lo cual la inercia ahora se da la vuelta y empieza a empujar para arriba. Entonces ocurre como una explosión, y en un tiempo muy breve la idea alcanza a toda la población, sale por la tele y las marujas lo comentan en la peluquería, como quien dice.

Se me ocurre poner un ejemplo que he vivido personalmente: el fenómeno del frikismo. Hasta hace muy poco, casi nadie leía ciencia ficción ni sabía quién era Tolkien, y si el vecino se enteraba de que jugabas a rol llamaba a la policía. Sin embargo hoy los congresos de cómic y rol salen por la tele, se habla de ellos en los periódicos como un fenómeno cultural y hasta hay marchas de Orgullo Friki por las calles.

Pues bien, yo creo que si esto ocurriera con las ideas del Decrecimiento y otras similares, no haría falta crear nuevos partidos politicos, puesto que la población en general exigiría a cualquiera que estuviera al mando que se posicione al respecto, con lo que incluso el PSOE y el PP tendrían que ofrecer propuestas alternativas si quisieran que les voten. O mejor aún, la gente se atrevería finalmente a dejar de votar a estos dos y a apoyar a otros grupos que salieran, que ahora lo tendrían más fácil para conseguir bases y votos.

Si una mayoría de la población de los países ricos empezara a adoptar cambios en su propia vida dirigidos a huir del consumismo masivo y de la hipnosis de la publicidad y la televisión, sería mucho más fácil plantear proyectos alternativos.

De hecho, en Francia, que es donde más está pegando esta idea, parece que la idea de retirarse al campo a vivir de otra manera ya no es una utopía de cuatro locos, sino que empieza a haber tantos que ya se están organizando y comenzando a tener influencia. Tanta que el gobierno de Sarkozy se está "asustando" y quiere empezar a atacarles, como descubrí hace poco en este artículo de Público. Recordemos la secuencia clásica de las ideas revolucionarias:
  • Primero te ignoran.
  • Luego te ridiculizan.
  • Luego te atacan.
  • Finalmente, has ganado.
Si hacemos caso a esta secuencia, parece que el movimiento está a punto de conseguir un triunfo importante en Francia...

Dicho todo esto, quisiera comentar también que además del pensamiento anti-ideologías y pro-red, también hay gente que sí está a favor de los movimientos fuertes y las estructuras sólidas con aspiraciones de poder (con todas las salvedades de esta palabra). El ejemplo más claro es el grupo liderado (por así decirlo) por Ignacio Ramonet, que cristaliza en el diario Le Monde Diplomatique, la asociación ATTAC y el antes mencionado Foro Social Mundial.

También hay algo que está surgiendo desde hace poco y que yo sigo con interés, aunque desconozco aún en gran parte, llamado Alianza Bolivariana o ALBA, promovida por los gobiernos de Venezuela, Cuba y Bolivia, a la que se han sumado otros, y que propone una organización política internacional de los países de Sudamérica, siguiendo unos principios muy distintos a los de la Globalización Neoliberal y más acorde con lo que aquí hablamos del Decrecimiento. Muy significativa, desde el momento en que es una propuesta autóctona de la gente del Sur, en vez de algo parido en el Norte y luego exportado a los "pobres" del tercer mundo, como viene siendo habitual. Desde luego, viendo la furia con que los medios de comunicación atacan a Hugo Chávez y Evo Morales, usando su máximo nivel de descaro, mentira y manipulación, debe ser, como decía más arriba, que esto escuece mucho a los poderosos del Norte, lo cual ya es motivo suficiente para que me interese ^_^.

Para mí ambos enfoques son necesarios y complementarios. Las redes descentralizadas aportan riqueza, flexibilidad y protección contra el fanatismo y las rigideces autoritarias. Y los movimientos unitarios aportan fuerza, concentración de energías, y mayor posibilidad de alcanzar las masas críticas que decía más arriba.

Crash Course, leído

Ayer me vi de una sentada todos los capítulos del Crash Course (proeza que no recomiendo, es mejor verlos poco a poco, pero me resultó imposible dejar de verlos hasta el final). Me parece un documental muy interesante, y creo que cualquier persona mínimamente culta debería verlo, al igual que otros similares que circulan por ahí.

Antes de retomar lo que quiero contar sobre el "Decrecimiento", quisiera hacer un resumen del mismo, me parece una buena forma de mostrar el contexto en el que estamos, y que el decrecimiento no es una simple moda light que pasará, sino que probablemente sea una cuestión de pura y simple supervivencia ante lo que se avecina.

Vamos con el resumen:
  1. Comienza enunciando tres creencias del autor del curso:

    • Estamos ya mismo en medio de un cambio masivo en la cultura occidental.
    • El cambio va a ocurrir tan rápido que va a ser muy difícil de asimilar tanto por las personas individuales como por las instituciones.
    • Actualmente poseemos tecnología y conocimientos suficientes para afrontarlo con éxito, pero carecemos de voluntad política de hacerlo, y eso es muy grave.

  2. Luego hace una exposición sobre lo que le cuesta al cerebro humano comprender conceptos matemáticos como el crecimiento exponencial o las cantidades muy elevadas (billones y trillones).

  3. Después nos hace una descripción bastante detallada de cómo funciona el dinero en el mundo moderno. Y la conclusión es impactante: en el siglo XX, el mundo (empezando por Estados Unidos y seguido por Occidente y arrastrando al resto de países) cambió el concepto de "dinero". Nos hemos inventado un sistema insensato en el que las monedas ya no son reflejo de un valor real existente en algún sitio, sino que su valor es arbitrario y los gobiernos pueden crear dinero nuevo de la nada, a voluntad, mientras que el resto de la gente se lo siga "creyendo".

    Pero este mecanismo está diseñado de tal forma que exige un crecimiento económico constante. Es decir, que el dogma del crecimiento del que hablaba en mis artículos anteriores, no es una simple cuestión de codicia, sino que es intrínseco al sistema. Como el dinero está basado en deuda, que hay que devolver con intereses, es necesario que la cantidad de dinero crezca siempre, si no, no se pueden devolver los préstamos, el sistema se colapsa y el dinero, simplemente, ¡se desvanece en la nada!

    Parece difícil de creer, pero de hecho es lo que ya ha ocurrido en la crisis inmobiliaria del 2008. Billones de dólares se esfumaron como el humo, y los gobiernos han tenido que tapar el agujero a base de exprimir un poco más a los contribuyentes y, ¡crear de nuevo más dinero de la nada! a base de endeudarse más aún.

  4. El sistema ha producido un modo de vida cada vez más basado en la deuda (hipotecas, tarjetas de crédito, presupuestos deficitarios) y en dinero virtual (burbujas), mientras que la riqueza real, el trabajo, los productos físicos, cada vez tienen menos peso en la economía. Y todo ello con un crecimiento exponencial.

  5. Este crecimiento se enfrenta a riesgos de todo tipo. El crecimiento ilimitado no es posible en un mundo finito, que ya ha llegado a sus límites en cuanto a capacidad de población, consumo de recursos, confianza en el sistema, disponibilidad de energía barata, desigualdades en el reparto de la riqueza, etc.

  6. Cerca del final, el documental nos habla del pico del petróleo, el agotamiento de las minas de diversos minerales, los límites de las fuentes de energía alternativas y también de los medios de producción de alimentos.

  7. Las autoridades mundiales, en vez de presentar el problema al público y buscar soluciones, se han empeñado en un esfuerzo fanático por preservar el status quo todo lo posible, y sistemáticamente nos ocultan información y nos manipulan con el mayor descaro. Si confiamos en nuestros gobiernos, no haremos nada y cuando todo estalle nos encontraremos con el marrón sin saber de dónde ha venido (de hecho, el primer estallido ya ha llegado, y habrá más).
Finalmente, presenta una serie de conclusiones:
  • El sistema actual que rige el mundo es insostenible. La cuestión no es si se podrá mantener o no, sino cuándo y cómo caerá, y si lo hará con suavidad o catastróficamente. Y, debido a cómo funciona el crecimiento exponencial, el desenlace será muy rápido. Estamos hablando de un plazo de entre 2 y 5 años.

  • Los próximos 20 años serán muy distintos a como han sido los últimos 20. No necesariamente tiene por qué haber grandes cataclismos y apocalipsis, pero sí puede ocurrir desde una recesión prolongada, con un gran problema de paro y pobreza, hasta un colapso económico e incluso una bancarrota estatal.

  • Es necesario mover el culo y empezar a hacer cosas. Aunque todavía no se sabe seguro lo que va a pasar, la probabilidad de que haya cambios profundos es lo suficientemente grande como para que merezca la pena empezar a prepararse. Y como los poderosos no lo van a hacer, somos los ciudadanos los que tenemos que movernos por nuestra cuenta.

  • Hay muchos niveles en los que moverse. El curso termina dando algunas pistas en uno de ellos: el cómo protegerse individualmente ante un más que posible colapso económico. Es decir, que ocurra una bancarrota en cascada de los bancos y que el dólar entre en una espiral de hiperinflación en la que su valor tienda a cero (como ya ha ocurrido otras veces con otras monedas), pero esta vez arrastrando en su caída a las monedas de muchos otros países. Las medidas incluyen desde cosas sencillas como sacar algo de dinero del banco y guardarlo en casa, o incluso comprar oro, que se devalúa menos, hasta cambios más profundos como cambiar de trabajo o de lugar de residencia, cancelar deudas e hipotecas aunque sea a costa de vender algunos bienes, replantearse nuestros hábitos de consumo, organizarse en comunidades de ayuda mutua, cooperativas de consumo y de trueque, etc.
El curso es bastante didáctico, aunque en los apartados donde entra en economía profunda se puede volver un poco espeso. Pero yo creo que no es necesario verlo entero si uno no tiene muchas ganas. Yo recomendaría al menos ver los capítulos 1 a 4, muy breves, luego opcionalmente el 18 donde hace un encaje de todas las piezas expuestas hasta ahí, y sobre todo el 19 y 20 donde hace el resumen, las predicciones de futuro y los planes de acción.

También hay que tener en cuenta al verlo, que tiene el defecto, tan típicamente yanqui, de hablar casi exclusivamente de EE.UU. como si fuera lo único que hay, es evidente que las cosas vistas desde Bolivia, China o Uganda serán muy distintas. Pero hoy día, lo que ocurra en ese país tiene un impacto directo sobre todo el planeta, y muy en especial en Europa, donde vamos muy en la estela de ellos.

viernes, agosto 21, 2009

Crash Course, o rumbo de colisión como no demos la vuelta...

Acabo de encontrar esto:

El Crash Course en español


Lo iré viendo poco a poco, pero por la pinta parece que es algo así como lo que escribí yo :P pero a lo bestia, en plan grande y por alguien que sabe de verdad de qué va el tema. Es decir, un curso de economía sencillo, para que lo pueda entender cualquier persona, pero profundo y completo, y además teniendo en cuenta lo que está pasando de verdad en la economía y lo que nos espera si no cambiamos.

Cuando me lo mire contaré algo más. Pero de momento lo archivo aquí para tenerlo a mano.

lunes, agosto 17, 2009

Decrecimiento

Solamente un breve apunte para dar fe de que por primera vez he visto en un medio tan generalista y difundido como, nada menos que, un editorial de El País, un artículo completo y riguroso sobre un tema que para mí es probablemente el más importante del mundo hoy día, o al menos, el que tiene una importancia más directa: el "decrecimiento".

Por una vida más frugal

No tengo tiempo ahora de desarrollar este tema, pero quería reseñar el hecho de que por fin se hable seriamente del mismo en los medios de masas. Estoy convencido de que este asunto es, dentro de todos los asuntos realmente importantes que existen hoy día, uno que tiene influencia directa en si nuestra civilización sobrevivirá más o menos en las próximas décadas, o entraremos en colapso ecológico, económico y social total.

Aquí otro enlace con una buena recopilación de información sobre lo mismo:

Vivir con menos

Y la entrada en la Wikipedia, que también es bastante informativa:

Decrecimiento

Y finalmente, un enlace a un grupo activista de aquí mismo, en Madrid, que trabajan para desarrollar esto en la vida real y práctica. Lo mismo me apunto aquí a ver.

Decrecimiento Madrid

ETA y ética

Por ahora son sólo dos artículos, pero me da que en algún momento puede haber más, si más adelante entra alguien al debate. Así que compongo una lista de lectura, como ya he hecho con las otras áreas temáticas de este blog:

  1. ETA duele. Y lo peor es que no es sólo ETA lo que duele.
  2. Sobre seres humanos y monstruos.

martes, agosto 04, 2009

Sobre seres humanos y monstruos

Voy a seguir desarrollando mis ideas acerca de la cuestión ETA. No pretendo estar en posesión de la menor verdad ni ser ningún tipo de experto en el tema. Soy sólo alguien a quien gusta leer y reflexionar sobre el mundo en que vive, con mis propios criterios, por lo que estoy abierto a debatir y cambiar mi opinión si se me convence con argumentos.

Por otro lado, no he estado cerca de ninguna víctima de ETA, pero sí he asistido al funeral de un compañero cercano que murió reventado en el ataque del 11M, con lo cual "algo sí que sé" de rabia y dolor. Sin embargo, no considero que esto dé mayor ni menor "razón" ni "autoridad moral" a mis opiniones ni a las de quienes son víctimas de estas atrocidades.

Con todas estas salvedades, vamos al tema.

Como decía en el post anterior, hay una postura defendida con cada vez mayor contundencia por los partidos políticos de nivel nacional y por los medios de comunicación radicados en Madrid, y compartida por la mayoría de las personas de mi entorno, que incluye entre otros, estos puntos:

1) Los etarras no son seres humanos. Son monstruos, y con ellos es legítimo y necesario hacer cosas como meterlos en la jaula y tirar la llave, negarles todo derecho carcelario, putearles en la cárcel a ellos y a sus familias, usarlos para experimentación médica, torturarlos, ejecutarlos... (aquí hasta donde se atreva a llegar cada opinador).

2) En un Estado de Derecho democrático y libre, como el nuestro, donde cualquier opción puede ser defendida pacíficamente, no tiene ni la más mínima justificación y es condenable con el máximo rigor, no ya el asesinato y su apoyo directo, ni siquiera la justificación del mismo, sino cualquier matiz en su condena absoluta, cualquier comentario sobre alguna cosa mala que hagan "los buenos".

3) A las agrupaciones de gente se les aplica lo mismo que a los individuos. Si una agrupación es "mala", ni agua: castigo máximo. Y no hay grises, o es demócrata o es de ETA.

En este momento imagino que la mayoría de los lectores (que no sé si serán muchos) estarán pensando "este cabronazo está defendiendo que hay que tratar con mimitos a los asesinos y está justificando sus crímenes y defendiendo la negociación con los terroristas, qué asqueroso".

Este es mi problema: que en el estado de crispación que estamos la gente se mueve a base de extremos y prejuicios. Es muy difícil mantener que si no estoy al 100% con esa postura, tampoco significa que me vaya al otro lado. Buf. A ver cómo me defino.

El monstruo

Veamos. Yo sostengo que estos salvajes SÍ son humanos. Lamentablemente, el monstruo forma parte de lo que es ser un humano. Siempre lo ha sido. Todos llevamos uno en nuestro interior, más o menos escondido. Sí, incluso tú, que me lees, quizá podrías ser un asesino a sangre fría en las condiciones adecuadas.

No soy un pesimista. Creo que también al mismo tiempo llevamos dentro un ángel. Esa es nuestra naturaleza: ser capaces de todo, lo divino y lo diabólico. Para llegar a ser realmente "buenos" debemos CREAR un ser nuevo, que aún no existe y estoy convencido de que no ha existido nunca, que iremos construyendo a medida que vayamos domando y moldeando nuestros instintos, a nivel cultural primero y luego incluso genético, hasta llegar a convertirnos en el ser que QUEREMOS ser. Este es nuestro poder y nuestro reto como especie.

Yo tengo fe en que esto es posible, pero desde luego aún nos falta bastante para llegar a un cambio realmente grande. Por el momento, no estamos tan lejos aún de ese asesino despiadado, y nos convendría no confiar demasiado en nuestra superioridad moral.

El Estado de Derecho

Lo de "a los malos ni agua", estaría genial en otro tipo de mundo. Si viviéramos de verdad en un estado libre y democrático, la aparición de un grupo de canallas como ETA provocaría una instantánea y unánime reacción de la sociedad mandándoles a tomar por culo.

Si no ocurre así sino que surgen todo tipo de matices es porque la realidad está aún bastante lejos de esa imagen teórica que nos intentan hacer tragar los telediarios. Yo, sin haber tenido una vida especialmente activista, he visto alguno y he sabido de muchos casos de agresiones policiales a personas inocentes que quedan impunes; de cierres de periódicos que después un juez determinó que no tenían nada que ver con los criminales (pero que ya se quedaban cerrados - y luego hablan de Chávez); de detenidos torturados (sí, de todas esas denuncias que ponen los presos de ETA, algunas son verdad. No lo digo yo, lo dice Amnistía Internacional); de gentes que niegan cualquier concesión autonómica, incluso aunque fuera pedida por la voluntad popular; de inventarse delitos falsos para poder seguir teniendo en la cárcel a alguien que no cae bien. De cosas aún peores si nos salimos del ámbito del conflicto vasco.

La teoría del castigo máximo podría llegar a estar bien si hubiera esperanzas de controlarla. Pero lo malo de negar derechos, aplicar castigos ilimitados y saltarse la ley a discreción, es que se sabe cuándo se empieza con estas cosas pero no cuándo se termina. Y conociendo un poco a los que mandan, tengo miedo justificado que cualquier día me encontrara hasta yo mismo cayéndome encima alguna ley antiterrorista.

"¡Ya estamos!", dice de nuevo el lector. "¡Este tío está justificando a los asesinos y comparando lo incomparable!".

Pero joder, ¿quién está aquí justificando nada? ¿Quién ha dicho que asesinar sea igual de grave que la tortura, la censura, el ataque a inocentes o el autoritarismo? Aunque también, el hecho de que no sean igual de graves, ¿significa que eso no son también crímenes?

Lo que estoy intentando decir es que los Derechos Humanos, la separación de poderes, la trasparencia de la autoridad y su control por parte de los ciudadanos son las mejores herramientas que hemos ido elaborando por ahora para asegurar la lucha contra la injusticia y al mismo tiempo protegernos contra los abusos de poder.

Aplicar estos principios a la lucha contra los asesinos no debilita la fuerza. ¡TODO LO CONTRARIO! La aumenta, y mucho. Muchísimo. Sólo quien tiene la conciencia tranquila puede enfrentarse con firmeza contra el criminal. El que pretende castigar a los malos pero al mismo tiempo tiene el patio trasero lleno de mierda, pierde fuerza por un montón de agujeros por los que se le cuelan los otros, agarrándose a todo tipo de excusas, que sí, serán todo lo falsas que quieras, pero sirven la mar de bien para agarrarse a ellas y desperdiciar energías desmontándolas.

El estado español resolvería mucho antes este desastre si impulsara leyes eficaces contra la tortura, si castigara de verdad a los que abusan del poder, si abriera mesas de diálogo sin condiciones previas, si se fomentara el debate democrático y se plantearan abiertamente temas como qué son realmente la autodeterminación y la democracia, si se abriese más a la participación ciudadana, si se preocupara más de formar espíritus libres y críticos que de aborregar y aturdir a la gente. Pero claro, entonces habría más libertad de verdad. ¡Horror!

En cambio, como dice este compañero, el endurecimiento de la persecución, en realidad es justo lo que quiere ETA. Me haría gracia, si no fuera tan trágico, el meme este tan imbécil que afirma que la negociación da alas a los etarras, creo que es más bien al revés (claro que para que sea así, tendría que ser una negociación inteligente, como la que describo en mi comentario a esa entrada de blog).

La culpa colectiva

Mmmmm.... esta cuestión de la culpa que pueda tener un organismo o colectivo de personas, como tal grupo, es la repera. Es de la envergadura, por ejemplo, de cómo puede un colectivo "decidir" algo, o expresar una "voluntad" propia del grupo, cuando los individuos que lo forman pueden tener voluntades distintas. Si empiezo a hablar de esto me quedo sólo (y mi opinión sobre la "regla de la mayoría" ya la he expresado más arriba).

Sobre el tema que nos ocupa, lo que se me ocurre decir es que me parece un error gravísimo, tanto teórico como estratégico, seguir la política de ilegalizar y destruir todas las organizaciones que se supone que colaboran con ETA. Incluso aunque sea verdad que lo hacen.

Las únicas que creo que habría que combatir, como tal organización, son las que tienen como objetivo propio y esencia de funcionamiento algo ilegal, como la propia ETA, por ejemplo.

Pero en todos los demás casos, lo que nos encontramos son organizaciones que tienen como fin propio algo perfectamente razonable, como por ejemplo representar a los ciudadanos para defender una opción política dentro de las instituciones legales; o publicar un diario de información, o un grupo musical, etc. Pero que dentro, además, se da un apoyo a unos criminales.

En estos casos, tengo la impresión de que sería mucho mejor en todos los sentidos, castigar a las personas que cometen esos actos, y no al colectivo en sí. Cárcel e inhabilitación para los individuos, suponiendo que el delito sea real y no inventado o forzado, pero mantener a la organización funcionando, para que reemplace a esas personas por otras.

Imaginad por un momento. ¿Qué preferís? ¿Batasuna ilegal y clandestina, cientos de miles de personas sin representación política y cabreadas? ¿O Batasuna poco a poco dirigida a estar compuesta por gentes que aceptan el juego pacífico, puesto que los que pasan la línea de la ilegalidad han sido apartados e inhabilitados de la misma?

domingo, agosto 02, 2009

ETA duele. Y lo peor es que no es sólo ETA lo que duele.

En estos días volvemos a asistir impotentes y rabiosos a un nuevo episodio de horror. Hay muchos episodios de horror en el mundo todos los días, pero éste en concreto nos pilla muy de cerca y además nos lo refrotan mucho por la cara los medios.

Yo me desespero en este tema. En primer lugar, por la propia existencia de las gentes que cometen estas salvajadas dañinas, estúpidas y a estas alturas ya absolutamente carentes de la menor justificación. Por saber que si un número suficiente de gente de su entorno se diera cuenta de lo realmente imbécil de esos crímenes, se acabarían inmediatamente.

Y por otro, al ver la reacción de las fuerzas "democráticas", los que se supone que estan en mi bando. Me gustaría creerme al 100% esas consignas que defienden con cada vez mayor firmeza y unidad los partidos políticos nacionales y todos los medios de comunicación "con sede en Madrid", como decía Javier Ortiz.

Sin embargo, lo siento, pero no puedo. Tengo todo el rato la sensación de que esa reacción no es correcta. No es la mejor manera de acabar con ETA. Que si se planteara de otra manera, las muertes habrían acabado hace mucho, progresando al mismo tiempo mucho más en la democracia y la libertad. Quizá esté equivocado, pero cuanto más pienso menos claro tengo que tengan razón los de la "unidad y firmeza".

Yo llevo desde hace mucho aprendiendo que la civilización progresó cuando se fueron superando cosas como la ley del más fuerte; la ley del Talión; los "buenos y malos" en blanco y negro. Cuando se declaró la superioridad del diálogo frente a la pelea. Cuando se proclamaron los derechos humanos universales; cuando se dijo que todas las personas tienen derechos, incluso los de enfrente; incluso los "otros"; incluso los enemigos. Cuando se decretó la libertad de pensamiento y opinión.

Sin embargo, el mensaje que nos transmiten todas esas fuerzas "democráticas" nacionales es algo así como:

- El Estado Español es Democrático y es Bueno.
- Los de ETA son Malos.
- Los de ETA, como son Malos, no son personas y no tienen derechos.
- A los de ETA hay que castigarlos. Como no tienen derechos, el castigo puede ser máximo e ilimitado, sin restricciones más que hasta donde se atreva cada opinador a decir.
- Con los de ETA, como no son personas, no se puede hablar. El diálogo es malo. La violencia contra ellos es buena.
- Esto es la verdad absoluta y cualquiera que se lo cuestione está ayudando a ETA y causando el mal.

Y luego entramos en la pendiente resbaladiza:

- Los cómplices de ETA son ETA, luego también son Malos.
- Los del brazo político de ETA son ETA, luego también son Malos.
- Los que votan al brazo político de ETA son ETA, luego también son Malos.
- Los que coinciden ideológicamente con ETA aunque no compartan la violencia son ETA, luego también son Malos.
- Los que se relacionaron alguna vez con alguien de ETA o de su entorno son ETA, luego también son Malos.
- Los que alguna vez dijeron alguna cosa buena de ETA o alguna mala del Estado Español son ETA, luego también son malos.

Y así, como decía antes, hasta donde se atreva a llegar cada opinador.

Y yo, lo siento de nuevo, pero sigo sin verlo tan claro. Los primeros pasitos son casi evidentes, es difícil decir nada a favor de los asesinos directos, ni siquiera invocando los Derechos Humanos Universales, sin que suene a justificación de sus espantosos crímenes. Pero al seguir avanzando por ese camino, se llega inevitablemente a lugares absurdos. Y no se puede colocar fácilmente la barrera que delimita la zona "razonable" de la absurda.

Así que me temo que no comulgo con el pacto de unidad y firmeza. Y por supuesto, tampoco con las posturas proetarras. Ni menos aún con los llamados "equidistantes" que se la cogen con papel de fumar y no se atreven a mojarse en nada.

¿Cuál es mi postura, pues? Para mí el error es el mezclarlo todo. El hacer una línea tan rígida entre ETA a un lado y los "Demócratas" al otro, y colocar las barreras entre los "bandos" y no entre las ideas y los hechos. Pero quizá pueda desarrollar esto otro día. Por ahora me deberé quedar en lo que NO opino.

martes, junio 09, 2009

Tal fuimos, tal somos

Este texto no tiene mucho que ver directamente con la temática de este blog, pero me ha gustado tanto que quería guardarlo para la posteridad y como no sabía muy bien dónde colocarlo, se me ha ocurrido ponerlo aquí.

Tal fuimos, tal somos.

Se trata de una conferencia de Javier Ortiz, del año 1994, pero que yo acabo de descubrir. Habla sobre la historia reciente de España, desde los últimos tiempos del franquismo hasta la famosa Transición, haciendo un análisis tan crítico como lúcido. Y, cosa sorprendente en estos tiempos, criticando tanto a los de un bando como a los del otro, aunque sin caer en ningún momento en el "equidistantismo". Lo primero que me llama la atención es cómo pone de vuelta y media al partido comunista, teniendo en cuenta que él fue militante del mismo durante todo ese tiempo, incluso llegando a pisar la cárcel varias veces por tal motivo. Conozco poca gente capaz de hablar así de claramente de "los suyos", demostrando que este hombre al único bando que pertenecía es al de la gente inteligente.

En cuanto al tema en sí, bueno, yo no conozco esa historia de primera mano ni soy experto en el tema, así que no puedo asegurar su veracidad. Pero desde luego me parece muy coherente y para mí ahora mismo es la mejor explicación que he leído de por qué las cosas fueron como fueron y siguen siendo como siguen siendo.

Lo único que cambiaría es el final, teniendo en cuenta lo visto desde el año 94 hasta ahora. Me temo que si en esos años comenzó un movimiento crítico contra la corrupción del PSOE no fue por iniciativa popular, sino simplemente porque la derecha profunda, una vez superado el tiempo prudencial quiso recuperar esos chiringuitos de corrupción que había "prestado" a los "socialistas" para que chuparan un poco del bote. Una vez cambiado, se ha demostrado claramente que estos sociatas eran unos aficionados, y no hay más que ver la campaña electoral que acabamos de vivir para comprobar que la corrupción sigue siendo no sólo generalizada sino aceptada por el pueblo (sobre todo por los votantes de derechas).

En fin, me gusta poner esto aquí como homenaje, en estos días en que por desgracia estoy asistiendo, de nuevo, a la despedida de otro gran hombre que se nos va demasiado pronto y demasiado de repente. Un amigo al que esta vez sí he conocido personalmente y querido muchísimo, una persona de verdad extraordinaria que ha dedicado su vida hasta el último minuto a ayudar a literalmente cientos de personas, yo incluido, a tener una vida mejor y ser más felices. No tengo ningún enlace de Internet para poner aquí, pues no era hombre que se difundiera en lo remoto sino cara a cara, ser contra ser. Pero quede aquí al menos un rinconcito de recuerdo para la posteridad. Adiós José María.

sábado, mayo 16, 2009

La famosa crisis global, revisada

Acabo de dar un repaso general a la serie de posts relacionados con la economía y la crisis, según lo debatido en los comentarios y a algo más que he leído por ahí. Creo que he corregido la mayoría de errores de bulto de conceptos económicos que tenía (la economía es más complicada de lo que parece, y no es nada fácil sintetizar tanto sin caer en errores o reduccionismos). Supongo que aún quedarán fallos, pero espero que sea más defendible ahora.

Quería añadir también un punto relacionado con otro de los comentarios de Elbereth, con el que también estoy de acuerdo, pero creo que se sale de la temática del artículo, dando lugar yo creo que a otra serie completa, por lo menos.

Y es que, efectivamente, uno puede indicar con la mayor claridad cuáles son los problemas que tiene el sistema actual, e incluso ofrecer alternativas racionalmente mucho más interesantes. Pero luego eso hay que llevarlo a la práctica. Y ahí nos topamos con la que probablemente sea la cuestión fundamental de la humanidad moderna: el miedo a la libertad que decía Fromm.

Mientras que los humanos estemos atascados en nuestro miedo a la responsabilidad, cualquier sistema será corrompido y degenerará en una estructura de poder y sumisión, con beneficio para unos pocos y perjuicio para muchos. En cambio, si fuéramos capaces de enfrentarnos con nuestro propio yo y nuestras emociones y necesidades, las soluciones correctas vendrían casi solas.

Yo a veces digo, medio en broma, que en una sociedad compuesta de personas libres, hasta una dictadura podría funcionar. Efectivamente, si aparece uno que pretende encargarse de todo y ordenar a todo el mundo, pero lo hace de forma inteligente, procurando que la gente esté bien y sin presionar demasiado, se le podría hasta permitir: es cómodo. Eso sí, el día que se pasara un sólo pelo, habría una revolución inmediatamente y se lo cargarían.

miércoles, abril 29, 2009

Javier Ortiz

Hoy ha muerto Javier Ortiz.

Hoy soy un poco más huérfano.

Podría lamentarme de por qué tienen que irse los buenos cuando hay tanto mal bicho por ahí; podría cabrearme con él por abandonarnos tan pronto y tan de repente. Podría sufrir el vacío que siento ahora y que sé que nunca se va a llenar.

Pero sólo tengo derecho a dar gracias por el tiempo que tuve el honor de compartir con él, a quien jamás conocí en persona pero que sentía y siento como parte de mí.

Era algo casi inencontrable hoy día:
era un hombre honesto.

viernes, abril 10, 2009

La famosa crisis global

Bien. Como acabo de anunciar en un comentario, una vez cerrado el ciclo inicial de este blog me apetece seguir con otros temas que también me hacen comerme mucho el coco últimamente.

Hoy día parece que no se habla de otra cosa que de la famosa crisis mundial del capitalismo, que está teniendo efectos reales y directos sobre muchos de nosotros (entre los que me incluyo) y que también es una gran oportunidad para cambiar profundamente muchos de los cimientos que sostienen la sociedad tal como la entendemos en este momento.

Pues a mí me ha dado por leer y pensar mucho sobre este tema, del que se escriben auténticos ríos de tinta. Y la mayoría de lo que leo no me termina de convencer. Tengo la impresión de que prácticamente todos los que hablan sobre este tema lo hacen con anteojeras puestas, cada uno tiene sus parámetros ideológicos y sólo son capaces de ver lo que encaja en sus esquemas previamente construidos (me refiero tanto a los de unos bandos como los de otros). Pero yo soy de la opinión de que la situación actual se sale de todos los esquemas que hemos manejado hasta ahora. Y hace falta mucho valor para abrir los ojos y atreverse a imaginar algo muy distinto.

Sí que he llegado a leer ideas alternativas que me han impactado, como por ejemplo las que plantea la gente de Attac o la Red Renta Básica. Pero a menudo me resultan sus planteamientos muy técnicos y complejos de entender, sobre todo para la gente no entendida en economía.

Además, no conozco casi nadie que plantee abiertamente un punto que para mí es clave y que me intriga mucho desde que leí a John Kenneth Galbraith en su libro "La sociedad Opulenta": el problema del consumismo, es decir, que en vez de producir para satisfacer unas necesidades, tengamos que crear necesidades para poder producir.

En éstas, que el otro día leí este artículo:

Todo lo que usted quiere saber sobre el origen de esta crisis pero teme no entenderlo (Walden Bello)

Es la primera vez que leo a alguien atreverse a hablar con tanta claridad de la crisis, y de incluir en ello lo que llama "sobreproducción", de una forma sencilla y fácil de entender. Tal como lo explica, para mí queda claro que este punto es la raíz de la situación económica actual y la auténtica causa profunda de que esta crisis no se haya podido evitar y de que no le veamos salida.

El artículo me ha gustó tanto porque conecta con muchos de los pensamientos que llevo dando vueltas en mi coco desde hace tiempo, y que aquí veo plasmados de forma clara y con una estructura que me gusta. Por eso me apetece reescribirlo a mi manera. O sea, contar más o menos lo mismo, pero con mis palabras y añadiendo algún detalle importante.

En la parte que yo he añadido, soy consciente de que he incurrido en algunas simplificaciones muy agresivas. Pero creo de verdad que aunque suprimo algunos detalles importantes, no estoy traicionando el espíritu del fondo.

Aunque lo escribí todo seguido, he pensado que partirlo en varios trozos puede facilitar su lectura, ya que el formato blog que he elegido es más dado a artículos cortos que a grandes y profundos textos. Así que sé que este blog mío es bastante atípico, a ver qué os parece la forma de organizarlo. Recomiendo pinchar en un punto, leerlo y luego darle a volver atrás en el navegador para volver a este índice y acceder al siguiente.

1. Economía: algunas definiciones.
2. La historia de la crisis actual.
3. La reestructuración neoliberal.
4. La globalización.
5. La financierizacion.
6. De las punto com a la burbuja inmobiliaria.
7. ¿Y ahora qué?

P.D. mientras publicaba esto me he encontrado con un libro que explica de forma también muy contundente y sencillita la parte de la financierización de la economía y de las burbujas: "La crisis financiera. Guía para entenderla y explicarla".

¿Y ahora qué?

Pues ahora en realidad sigue todo igual. Los dirigentes eclesiásticos siguen confiando ciegamente en los Dogmas Capitalistas. La famosa "refundación" del capitalismo que proclaman algunos es poco más que la reimplantación de varios de los mecanismos de vigilancia que habían quitado cuando la época de Reagan, para vigilar a los especuladores y que no se desmadren tanto, y en recuperar cierto control estatal de las finanzas según la teoría de Keynes (uno de los padres fundadores de la Doctrina Capitalista, considerado hereje durante la época dorada de los Neolibs pero rehabilitado a raíz del pinchazo actual), con el fin de que las crisis sean un poco menos salvajes.

Pero por lo demás, los únicos planes son tapar los agujeros como sea, tirando de fondos públicos si es necesario (o sea, que la clase media ayude a los ricos, una vez más), y buscar desesperadamente una nueva burbuja.

La Ortodoxia no se plantea ni mencionar el concepto de la sobreproducción, ni se cuestiona si quiera mínimamente la validez de los tres grandes Dogmas del Beneficio y del Crecimiento del PIB. No veremos a nadie por la tele comentando esto. Hablan en cambio del "crecimiento sostenible", o cómo seguir aumentando la producción infinitamente con los recursos de un mundo finito. Lo cual es tan utópico y tan entelequia como la cuadratura del círculo o la máquina de movimiento perpetuo.

Tenemos tres opciones.

a) Encontrar una nueva burbuja y conseguir unos pocos años más de prosperidad hasta que explote y tengamos la siguiente crisis. Pero para entonces habrá menos ricos consumiendo, más pobres y menos fe en el Sistema, además del petróleo cada vez peor.

b) Aplicar la "doctrina del shock" que describe Naomi Klein. Aumentar la producción de desastres, catástrofes naturales, terrorismo y guerras. Con esto se consigue aumentar el PIB, como decía al principio, y al mismo tiempo controlar a la población con el miedo para que acepten todo tipo de medidas "liberalizadoras" (es decir, la aplicación aún más fanática de los Mandamientos) y reducir el número de "personas sobrantes" que no contribuyen al consumo. Incluso si, como denuncia Susan George en El informe Lugano, se consiguiera que murieran unos cuantos miles de millones de personas en pocos años, la población planetaria se reduciría lo suficiente para que hubiera recursos bastantes para eliminar la pobreza y tener a todos los habitantes de la Tierra que queden consumiendo voraz y desaforadamente como locos.

c) Cuestionar abierta y frontalmente los dogmas de la Iglesia pseudoliberal (porque en realidad de liberal tiene muy poco) y romper la rueda del consumismo, aceptando que las personas no tienen que adquirir más y más cosas para mantener a la industria, sino que es la industria la que tiene estar al servicio de las personas. Aplicar nuevas teorías económicas, menos fundamentalistas y que tengan más en cuenta al Ser Humano, su dignidad y su felicidad, y que incluyan el factor medio ambiente y recursos naturales en sus ecuaciones. Bueno, y que tengan menos ecuaciones y más corazón. Seguir al movimiento por el "Decrecimiento económico". Buscar nuevas formas de redistribuir la riqueza (Tasa Tobin, Renta Básica). Acabar con el poder de los dirigentes (Paraísos fiscales, Foro Social Mundial). Buscar otra manera de organizar el mundo (Antiglobalización). Permitir otras maneras de entender la vida distintas a la monetarista de la cultura occidental (culturas indígenas, redes de trueque y otras formas de actuar sin dinero, comercio justo).

Los dirigentes del planeta no van a cuestionar la Iglesia, son demasiado creyentes, y además les va bien tal como está la cosa, incluso les seguirá yendo bien si elegimos la opción a) o la b): ellos tienen sus cuentas de ahorro bien rellenas, y sus búnkers para protegerse de los desastres.

La opción c) sólo va a poder ser respaldada y ejecutada por las personas "corrientes".

Como yo, por ejemplo. Y como tú.

De las punto com a la burbuja inmobiliaria

La burbuja más famosa de los años 90 fue la de las empresas tecnológicas relacionadas con Internet (las famosas punto com), que tuvieron su momento de gloria en el que cualquier compañía nueva cotizaba en bolsa a cientos de veces más que su valor físico, entre la euforia de los inversores.

Claro que en el año 2001 se acabó la risa, pincharon casi todas las empresas que estaban infladas de aquella manera y provocaron una nueva crisis global. Para intentar salir de ella, en el 2003 Alan Greenspan, uno de los grandes Gurús de la Secta Neolib, arrasó los tipos de interés para obligar a todos los ricos a mover su dinero. ¿Y a dónde decidieron ir a especular los capitalistas? A la vivienda.

La economía salió disparada para arriba otra vez. Y los fieles tecnócratas, como el Gran Obispo Ben Bernanke, siguieron con su ceguera fundamentalista creyendo que aquello era debido a una economía sólida como una roca, y no a la especulación volátil.

Hasta que llegó el 2008.

El desarrollo y causas inmediatas del batacazo actual han sido explicados en muchos otros lugares, así que no lo repetiré aquí. Resumiendo, el caso es que billones de dólares invertidos en hipotecas basura (que confiaban en que el precio de las casas subiría indefinidamente) se han volatilizado de la noche a la mañana, era dinero que realmente no existía, era falso, pura fantasía. Y lo peor es que en realidad nadie sabe exactamente quién tenía esos dólares, porque, gracias a la desregulación y la falta absoluta de control, las deudas hipotecarias "subprime" se diluyeron, se dispersaron y mezclaron con otros tipos de deudas deliberadamente (todo el mundo quería deshacerse de ellas), en una red tan espesa y confusa que cuesta mucho seguir el hilo, y muchos en realidad no tienen muchas ganas de seguirlo, por temor a encontrarse con lo que haya al final. Además, por culpa de la globalización, nadie puede escapar, aún los países menos implicados en la burbuja están tan interconectados que el desastre se esparce de unos a otros como piezas de dominó.

La financierización

Al estancarse la Producción y bajar los Beneficios (si la gente no compra los precios bajan), los ricos se empezaron a poner nerviosos. ¿Cómo seguir aumentando el Beneficio si no hay gente que compre? Gran dilema.

La solución apareció en el sistema financiero. En la teoría clásica, la financiación (los créditos, los fondos de inversiones, la bolsa) sirve para poner en contacto a los capitalistas que tienen dinero con los empresarios que lo necesitan para usarlo para producir. Pero en la práctica, también sirve para especular: jugando con la oferta y la demanda, compro barato y vendo caro. Y he obtenido Beneficio, de forma mágica puesto que no se ha creado en realidad ningún bien útil. Sin embargo, el PIB aumenta, puesto que se están comprando y vendiendo cosas por dinero, aunque esas cosas sean fantasmas.

El caso es que los poderosos vieron ahí una forma de seguir aumentando Beneficios y Producción indefinidamente: ya no hace falta que nadie compre cosas. Nos ponemos a jugar con los numeritos y vamos aumentando las cantidades sin que estén apoyadas en nada físico; sólo hace falta que los inversores sigan confiando en el juego y sigan apostando.

Esta vez, el sistema funcionó tan bien que en las siguientes décadas hubo otro boom económico (los 80 y los 90), aunque ahora con menos impacto en la gente de "a pie", que veían que en medio de tanta prosperidad seguían teniendo empleos cada vez más precarios y el dinero más justito, puesto que la producción "real" seguía estancada.

Pero claro, este mecanismo también tiene un inconveniente grave. Al no estar apoyado en ningún valor real (sólo la agricultura, la industria, el comercio y los servicios crean valor nuevo), los beneficios especulativos son muy inestables. Ante cualquier pequeña desconfianza de los inversores, se volatilizan de golpe como una burbuja que explota. Con lo cual, la prosperidad de esta etapa era cíclica: estaba basada en subir artificialmente el precio de las mercancías y vender justo antes de que la realidad fuerce la "corrección" a la baja del precio hasta su valor real. Cuando se juntan varias correcciones gordas a la vez, aparecen las "crisis". Desde los años 80, el mundo ha ido saltando de burbuja a crisis, y luego a una nueva burbuja, cada vez más gordas.

La globalización

Lo siguiente que intentaron fue expandir el sistema económico a los países no capitalistas. Pero claro, no se trata de crear nuevos núcleos económicos en esos países, con sus ricos, su clase media y sus pobres, recordemos que está prohibido distribuir la riqueza de los que la tienen ahora a nuevos ricos.

Lo que hicieron fue, aprovechando las estructuras de poder heredadas del Colonialismo y usando mecanismos como la Deuda Externa (o directamente, infiltrando agentes de la CIA y provocando golpes de estado para colocar gobernantes sumisos), controlar las economías de esos paises y aprovecharse de la mano de obra barata. Ya que no podemos aumentar el Beneficio subiendo los precios, hagámoslo reduciendo los costes. El resultado es el mismo. De paso también ganaban algo de mercado, creando un poco de clase media (cuidando de que no sea demasiada) y consiguiendo espacios para invertir en infraestructuras (carreteras, grandes obras, lujosos palacios para los jefes "tribales", etc.), con lo cual se vuelve a aumentar la Producción.

¿Por qué no funcionó tampoco este sistema?

La mano de obra barata, junto con la constante mejora en tecnología, siguió aumentando la capacidad productiva de forma bestial. Y recordemos que todo lo que se produce se tiene que vender. Pero cada vez tenemos menos gente con capacidad adquisitiva, y por más que se lava el cerebro de la gente con la tele y se potencian las modas, la obsolescencia programada y demás mecanismos para obligar a consumir desquiciadamente, al personal le cuesta cada vez más comprar y comprar.

Pero la Iglesia sigue sin reconocer este hecho públicamente. Y excomulga (es decir, expulsa de los Medios de Comunicación, que están todos controlados) a cualquiera que simplemente insinúe cualquier mínima idea relacionada.

La reestructuración neoliberal

Entonces llegó la era de Thatcher y Reagan, que se caracterizó por el triunfo de la secta Neoliberal dentro de la Iglesia Capitalista, y, en consecuencia, por un aumento desbocado del fanatismo en la aplicación de los Mandamientos neoliberales: 1) eliminar toda restricción y control de los movimientos del capital; 2) redistribuir los ingresos de los pobres y clase media hacia los ricos. Como Robin Hood pero al revés: a los que tienen poco se le quita incluso ese poco para dárselo a los que tienen mucho, que son cada vez menos pero tienen cada vez más dinero.

El objetivo teórico es que así se incentiva a los que tienen el capital a que lo inviertan y generen más Producción, en su búsqueda de mayor Beneficio, y como la Producción es mágica y cuando aumenta resuelve todos los problemas humanos, pues ello debe ser bueno y suficiente. Pero, como decía antes, la teoría económica clásica ignora el concepto de sobreproducción, de que la gente tenga "suficiente" consumo y no quiera más. Además, al reducir la clase media, cada vez hay menos gente que pueda comprar. Pero los talibanes neoliberales no son capaces de reconocer esto, pues es herético, así que siguen insistiendo incluso hoy día en que hay que seguir apretando más y más (ver por ejemplo las declaraciones de la CEOE que siguen pidiendo abaratar el despido).

El resultado es que esta política no arregló la estanflación, que siguió prácticamente igual (aunque sí hizo que los pobres sean más pobres y los ricos más ricos, y los ricos y clase media más obligados a consumir cada vez más compulsivamente).

Había que intentar otra cosa.

La historia de la crisis actual

Aunque el Capitalismo en sí se inventó en el siglo XIX, la situación actual proviene directamente de mediados del siglo XX. En esta época hubo efectivamente una buena catástrofe: la II Guerra Mundial. Cuando terminó, la reconstrucción de los países que habían quedado arrasados generó mucha Producción y la Economía creció rápidamente, sobre todo la de Estados Unidos (la de la U.R.S.S. también, pero ésa usaba otro sistema y es otra historia). Una vez reconstruidos, el dinero ganado se invirtió en tecnología, que permitió aumentar exponencialmente la producción de bienes, que seguían dando cada vez más dinero al venderlos. Con lo cual, los años 50, 60 y principio de los 70 fueron la época dorada del Capitalismo: se cumplían los Mandamientos, se respetaban los Dogmas con fidelidad e iba todo muy bien.

Pero llegó un momento en que apareció un problema: para ganar dinero con un producto hay que venderlo. Y ocurre que si las personas ya tienen sus necesidades cubiertas, resulta que tienen pocas ganas de seguir comprando cosas. Así que ocurre el llamado "descenso de la demanda". Y si la demanda baja, la Producción también baja.

Además se pudo ver el efecto que tiene la división en tres clases que comentaba al principio de la serie. Los ricos invierten su dinero y son cada vez más ricos. La clase media se mantiene mientras siga trabajando y los pobres no tienen más remedio que morirse. Si la Producción baja, los ricos siguen teniendo su dinero y sus bienes, pero algunos obreros ven que al no haber trabajo para ellos, acaban teniendo que pasar al bando de los excluidos. Aparece el paro.

El por qué ocurre así daría para otro artículo. El caso es que tenemos a una parte de la población saturada de bienes materiales y con pocas ganas de comprar más, y al resto (cada vez más) excluído del ciclo de produccion y consumo, sin posibilidad de comprar nada (ni tampoco de sobrevivir dignamente, pero eso no le importa al Sistema). Con lo cual, la Producción se estancó. Es decir, la clase media seguía comprando, pero ya siempre igual, sin comprar cada mes más que el anterior. Esto se conoce como estanflación. Y por tanto, el Beneficio de los capitalistas dejó también de aumentar. En los 70 ocurrió también la primera crisis del petróleo, que no hizo sino empeorar el problema.

Según la doctrina ortodoxa, esto es no sólo imposible, sino horrendo y herético, puesto que en dicha teoría no existe el concepto de que la gente tenga "suficientes" bienes, todo el mundo debe necesitar siempre más de lo que tiene. Con lo cual no se puede ni imaginar permitirlo. Había que hacer algo.

Para evitarlo se inventó el Consumismo. Es decir: en vez de producir para satisfacer nuestras necesidades, hay que tener necesidades para poder producir. Los políticos y multimillonarios americanos y europeos contrataron a algunos de los psicólogos e investigadores que surgieron a partir de Freud (que tenían ideas que también fueron usadas en la Alemania Nazi por Goebbels y sus equipos de propaganda), para que inventaran el marketing moderno, y se dedicaran a convencer a la gente de clase media y alta de que consumir es su deber sagrado (para más información, ver este otro artículo también fascinante: El siglo del Yo).

Podrían haber planteado extender la economía a más personas, es decir, reducir la pobreza y meter a más gente en el ciclo de producción y consumo. Pero se dieron cuenta de que, vaya, hemos llenado el planeta. Si todas las personas que existen se pusieran a consumir de la manera voraz que los habitantes del Primer Mundo tenemos, no habría recursos suficientes en la Tierra para todos. Y la exploración espacial está tardando mucho en conseguirnos otros mundos que explotar. Así que, a pesar de las campañas de la ONU para acabar con la pobreza y demás, las Altas Jerarquías Eclesiásticas decidieron que se debe impedir todo movimiento para distribuir la riqueza.

Más bien todo lo contrario.

Economía: algunas definiciones

Comienza el siguiente ciclo de este blog: la economía y la crisis mundial.

Antes de empezar, me gustaría dar definiciones de algunos conceptos básicos, de una forma extremadamente simplificada y un tanto cachonda pero creo que auténtica. Vosotros diréis.

La economía moderna está basada en el concepto de Producción. Es decir, alguien necesita algo; otro realiza un esfuerzo y consigue crear ese algo; el segundo se lo ofrece al primero a cambio de dinero. Este dinero es una representación simbólica del valor de lo creado, y le sirve al segundo para obtener a su vez otros bienes para satisfacer sus propias necesidades. Esto tan sencillo es el Concepto Central de la Economía.

La producción se suele medir con lo que se llama Producto Interior Bruto, o sea PIB, que (resumiendo de forma muy gruesa) es la suma del valor de todo lo que se ha producido en un país durante un año, es decir, del dinero que se ha pagado por ello.

Luego hay otro concepto muy importante, que es el de la Inversión. Es decir, pongamos que alguien tiene mucho dinero, tanto que puede satisfacer todas sus necesidades y caprichos y aún le sobra. ¿Qué hacer con el sobrante? ¿Cómo evitar que ese dinero se quede guardado en un cajón? Pues se lo da a alguien para ayudarle a producir cosas. Luego ese alguien las vende, y consigue dinero, del cual se queda una parte, y el resto va para el inversor inicial, que ve como el dinero que tenía y prestó, le vuelve aumentado. A este incremento se le llama Plusvalía (como decía Marx) o Beneficio, y es a su vez el Concepto Central de la economía Capitalista.

Así, se crean tres tipos de personas. 1) Los "ricos" o "burgueses", que tienen dinero, lo invierten en medios de producción y cada vez tienen más. 2) La "clase media" u "obreros", que no tienen dinero ni medios de producción pero pueden trabajar para comprar los bienes que satisfacen sus necesidades (y así generar la Producción y el Beneficio). 3) Los "pobres" o "excluidos", que no tienen dinero ni pueden trabajar, con lo cual su destino es malvivir o morirse de hambre.

Para la religión del Capitalismo, que es la que domina el mundo hoy día, la Economía es el Concepto Central de la vida social y política de las personas. Y como la Producción es el Concepto Central de la Economía, entonces la Producción (y por tanto el PIB) es el Valor Supremo que dirige todo lo humano y lo divino. Esta religión tiene tres dogmas fundamentales:

1º La Producción (y por tanto el PIB) es lo único que importa. Si la Producción es alta y sana, todo lo demás se resuelve mágicamente y los seres humanos son prósperos y felices.

2º La forma correcta de obtener la Producción es mediante la inversión Capitalista, y la división subsiguiente en tres clases de personas forma parte del Orden Natural de las Cosas.

3º La Producción (y por tanto el PIB) debe crecer siempre. Es decir, no sólo hay que seguir produciendo (y vendiendo) bienes cada año y cada mes, sino que la Producción de cada mes debe ser mayor que la del mes anterior. Si alguna vez es igual o menor, durante varios meses seguidos, vienen unos monstruos espantosos y terribles que se llaman "Recesión" y otro más gordo aún "Depresión", que son mu malos mu malos.

Dados estos dos dogmas, y el fervor fanático (digno de auténticos Talibanes) con que éstos son seguidos por los partidarios de la Iglesia del Capitalismo, que son prácticamente todos los poderosos de hoy día, no es de extrañar que nuestros gobernantes se dediquen en cuerpo y alma a conseguir por todos los medios mantener el Sagrado Crecimiento del PIB, siempre a las fieles órdenes de sus jefes: los grandes banqueros y los presidentes de las grandes empresas multinacionales. Los cuales se reúnen en cónclaves (el G8, el Club Bilderberg, ect.) para definir los Mandamientos (mantener la inflación baja, liberalizar el comercio, bajar los impuestos, etc.) y vigilan su cumplimiento mediante la Santa Inquisición, o sea, el Banco Mundial, el FMI y la Organización Mundial del Comercio.

Esta Iglesia se encuentra dividida en varias Sectas, como por ejemplo los Neoliberales o los Keynesianos, pero se distinguen sólo en detalles más técnicos, estando de acuerdo en los dogmas fundamentales que decía arriba.

Aqui cabe indicar tres detalles muy importantes. El primero es que, como dije antes, sólo es Producción aquello que se vende por dinero. Si, por ejemplo, un ama de casa se rompe los cuernos para tener su casa limpia; si yo llevo a mis hijos al colegio en mi coche; si cientos de entusiastas se reúnen durante cuatro días para intercambiar belleza por "amor al arte" en su sentido más literal; si hacen una película entera sin que nadie cobre nada y la distribuyen totalmente gratis; todas estas cosas, simplemente, NO EXISTEN.

El segundo es que a la Producción no le importa qué bienes son o cómo se producen. Desde el punto de vista del crecimiento del PIB (o sea, el único punto de vista que importa), es tan buena, por ejemplo, una revolución industrial que permita producir muchos bienes bonitos y útiles para que la gente los tenga y sea feliz, como una buena catástrofe que produzca millones de muertos y de edificios destruidos, que habrá que reconstruir, pagando por supuesto.

Y el tercero es que sólo se considera coste lo que alguien paga. Si, por ejemplo, alguien va a un bosque y corta todos los árboles para venderlos como madera, la Iglesia sólo ve ahí que alguien ha trabajado y ha Producido algo. El hecho de que antes había un bosque y ahora sólo un erial, no queda registrado en ningún sitio.

Con estos conceptos, se puede entender mejor lo que viene a continuación.

sábado, marzo 28, 2009

¿Reformar la Iglesia?

Navegando por ahí me he encontrado un par de posts de un blog, que ilustran bastante bien uno de los puntos que escribí en el capítulo de las conclusiones.

Es un blog dedicado a la defensa de la fe católica. No conozco al autor, pero por lo que he leído, de entrada me parece uno de esos casos poco frecuentes en los que alguien habla de religión (o de política) pero de forma sensata, que uno puede leer y argumentar con calma, tanto si está de acuerdo como si no.

En el post "El escabroso padre Llano", el autor nos habla del Padre Alfonso Llano Escobar, un jesuita colombiano que, por resumir en pocas palabras, plantea una reforma de la Iglesia Católica en unos términos relacionados con lo que yo escribo aquí. Él lo llama "fe crítica", y consiste en una fe en la que pierde importancia el aspecto dogmático, relativizando aquellos conceptos que entran en conflicto con la ciencia. Por ejemplo, afirma que la virginidad de María es un símbolo y que Jesús no necesariamente resucitó en cuerpo físico, sino que es una metáfora.

Pues bien, el autor del blog rechaza de pleno tales planteamientos. Como ya dije en el corolario 1, el Dogma es el pilar central de esta Iglesia. Si se reblandece, se cae todo. Con lo que cualquiera que se defina como cristiano católico, debe ser ortodoxo.

En otro post, titulado ¿Fanático?... no, tan sólo católico, se reafirma en la idea. Dice: si yo afirmo que "soy cristiano", tengo que estar de acuerdo con todas estas cosas:

Que el matrimonio es para toda la vida.
Que las relaciones fuera del matrimonio están mal.
Que la vida es sagrada y el aborto es un asesinato aún en caso de violación.
Que la homosexualidad es un desorden moral grave y dista mucho de ser normal.


Añado yo que también debe creer, por ejemplo, que María de Nazaret conservó su trocito de carne intacto incluso después de nacer su hijo; que las células de Jesús revirtieron su proceso de necrosis, sus neuronas recuperaron su equilibrio químico destruido y volvieron a conectarse, y sus órganos reiniciaron espontáneamente su actividad tres días después de morir; etcétera.

Más aún, diría yo que el creyente debe aceptar también las virguerías dialécticas de los teólogos para justificar cosas como a ese Dios antiguo que ordenaba a Moisés matar personas, tomar esclavos y violar o apedrear mujeres por ser enemigos o impuros; o ese Limbo que existió durante siglos pero dejó de hacerlo hace algunos años.

Los "cristianos a la carta" que aceptan algunas partes de la doctrina pero otras no, en realidad rechazan la doctrina de pleno, pues ésta se planteó así desde el principio, desde aquel concilio de Nicea en el que se inauguró la costumbre de quemar libros heréticos.

Así que en el fondo me parece buena idea que haya venido un Papa como el que hay ahora, dedicado a aplicar estos principios de forma rigurosa. Gracias a él, se sabrá ahora mejor cuántos cristianos "de verdad" existen. Y pueden pasar dos cosas:

- Que realmente haya muchos, que se "pongan las pilas" y consigan convencer a todos de que esa doctrina es Verdad, es la Realidad objetiva que existe, con lo cual lo normal es que todo el mundo pase a regirse por ella.

- Que esa doctrina, al confrontarse con la realidad, vaya perdiendo fuerza, y por lo tanto creyentes, y en algún momento surja un "cisma" o algún otro tipo de escisión, que se funde un nuevo movimiento según principios parecidos a los que defiende el Padre Llano, pero desconectándose de ese Dogma fundamental, y acabe atrayendo a la mayoría de creyentes, desapareciendo la Iglesia tal como la conocemos.

Creo que es fácil adivinar cuál de estas dos opciones me parece más deseable y probable. Por si queda alguna duda, algunas de mis creencias son, por ejemplo:

Que el que promete algo para toda la vida, está apostando con un dinero que no es suyo, puesto que yo no soy dueño del "yo" que seré dentro de unos años (y tampoco creo en un dios personal que "avale" este tipo de promesas).

Que las relaciones fuera del matrimonio no están mal ni bien; depende de si se llevan a cabo de forma sana, segura y consciente. Si se viven en forma positiva y creativa pueden aportar a la felicidad y crecimiento humano; si no; pueden ser destructivas, igual que las de dentro del matrimonio.

Que la vida es sagrada, que no está al mismo nivel la vida vegetal que la animal que la humana (aunque todas ellas tienen valor), y que no está nada claro el momento en el que un embrión fecundado pasa a ser humano y a distinguirse de una simple célula o de un animalito, que también está vivo pero no tiene las mismas cualidades humanas; que probablemente esta transición sea gradual, no abrupta.

Que la homosexualidad es una parte de la realidad humana, y que moralmente es neutra, dependiendo la bondad o maldad de cómo se origine y cómo se viva, más que del hecho en sí, como decía antes.

domingo, marzo 22, 2009

Esquema general y cierre de ciclo

Bueno. No voy a dar más explicaciones acerca de la continuidad o no continuidad de este blog. Con estas entradas de ahora, considero cerrado el ciclo inicial tal como lo pretendía exponer cuando lo abrí hace ya más de tres años. A partir de ahora, no sé nada. Puede que escriba la siguiente entrada la semana que viene, o que se vuelva a quedar parado durante otro añito. El tiempo lo dirá.

Como en todo blog, las entradas están publicadas por orden cronológico inverso. Esto hace que sea incómodo si se quiere leerlas todas seguidas. Pongo aquí el esquema general de mi teoría, para facilitar su lectura. Recomiendo pinchar en un enlace, leer la entrada y luego volver atrás con el navegador para ir al siguiente. Quien quiera resumir un poco puede empezar por el punto 4.
  1. Apunte previo. Nociones sobre qué es la existencia.
  2. Comecocos 1 de 3: La razón, su potencia y sus límites.
  3. Comecocos 2 de 3: El fabuloso mundo de las emociones.
  4. Comecocos 3 de 3(a): Resumen de las partes 1 y 2.
  5. Comecocos 3 de 3(b): La fe es una emoción.
  6. El Reino de Dios.
  7. El Reino de Dios, explicado.
  8. Conclusiones finales y paso a la acción.
Un saludo a todos los que hayan leído esto, y disculpas a los que me siguieron al principio y se han visto abandonados miserablemente durante tantísimo tiempo. Espero que esto sea útil a alguien alguna vez.

[ACTUALIZACIÓN] Un montón de tiempo después, esto sigue vivo y he añadido algunas entradas más relativas a este tema. Las pongo aquí por tener un listado consistente y completo.

Conclusiones finales y paso a la acción

Tras todo lo explicado anteriormente paso a enunciar mis dos conclusiones:
1) Dios existe.
2) Existe porque lo hemos creado nosotros.
El 1 significa que los humanos tenemos la experiencia de Dios, y es una experiencia real, al igual que si veo una flor, la experiencia de reconocer esa flor es real, independientemente de que además haya una flor ahí o no.

El 2 significa que la realidad física detrás de la experiencia de Dios no es una realidad externa, sino que ocurre dentro de nuestra mente.

Dios (el Dios místico, no el teológico) es la forma en que conceptualizamos estas capacidades de nuestro cerebro que no pertenecen a la zona lógica y racional, a la zona con la que tenemos habitualmente mayor contacto consciente. Estas capacidades que nos conectan con el mundo y nos dan respuestas sin que podamos describir el proceso mediante un mecanismo deductivo (aunque también tienen sus propias leyes). Y cuyas respuestas no son accesos directos a la Verdad objetiva, sino aproximaciones heurísticas orientadas a ayudarnos a elegir las acciones que nos harán vivir mejor.

Diferentes versiones de Dios (o el Ser supremo, o los Maestros Ascendidos, o como sea) son en realidad distintos modelos de lo mismo: al igual que los científicos crean modelos para ayudar a explicar los fenómenos, los humanos creamos modelos de los dioses dándole atributos humanos, o de otro tipo, para poder manejarlo mejor, algo similar aunque a otro nivel a cuando los niños pequeños dibujan ojitos y boca a la casa, la nube o el sol. Y estos modelos son mejores o peores no por ser más parecidos a la Realidad, sino por ser más útiles a la hora de hacernos más felices. Pero al fin y al cabo no son más que eso, conceptualizaciones de una realidad que es la forma en que funcionamos. Es un error tomar estos modelos como una verdad literal.

Sería fabuloso que la humanidad aceptara este punto de vista. Requiere una concesión doble. Los escépticos deberían aceptar la experiencia de Dios y darse cuenta de que tal como lo explico es algo real, útil y con mucho sentido. Y los creyentes deberían aceptar que, sin embargo, esa realidad es moldeable. Es decir, abandonar el dogma y quedarse con la experiencia. Incluso creo que se puede aplicar el método científico a la Fe: si las representaciones teológicas son modelos, éstos pueden evolucionar, pueden ir cambiando para ser cada vez más útiles a la hora de darnos felicidad, que es para mí en realidad su sentido auténtico, y para sincronizarse cada vez más con cómo realmente somos. Lo único que en este método científico no se aplicarían tanto las mediciones y las matemáticas como la introspección, la intuición y el propio sentir, que son herramientas que también pueden ser muy aplicables para la ciencia si se entienden.

COROLARIO:

Tras todo lo dicho y expuesta mi teoría por completo, paso a modo activo y propongo varias acciones que creo que es imprescindible tomar si queremos realmente cambiar el mundo por otra cosa que funcione mucho mejor.

1: Desmontar las iglesias.

La Iglesia Católica y otras muchas que hay por ahí, contienen gran cantidad de elementos interesantes. Pero la mayoría de ellas se apoyan en un pilar fundamental que dice que su doctrina es la Verdad Absoluta. El Papa es infalible, la Iglesia es única y eterna, y esas cosas. Y si ese pilar se rompe, se desmonta el edificio entero.

Desmontémoslo, pues. La verdad religiosa es subjetiva, es adaptable y su importancia reside en su utilidad para inspirar modos de vida feliz, más que en su realidad.

Hagamos a todos los estados auténticamente laicos, quitemos poder y riquezas a los papas y obispos, y liberemos a la fe de la jerarquía eclesiástica.

2: Aceptar la realidad espiritual.

La fe, la espiritualidad, la intuición, las emociones, no son estupideces. Los occidentales las hemos despreciado durante milenios. Los orientales las han cultivado pero sin un buen método científico, mezclando análisis con superstición. Ya es hora de cambiar esto. Hay que unir ambos esfuerzos. La ciencia debe entrar a estudiar estos temas con valentía y apertura, aunque sin perder el rigor que la caracteriza. De hecho, ya está ocurriendo. La serie de televisión de Eduardo Punset tiene bastantes capítulos dedicados a informarnos de esto. Éste, por ejemplo: Redes 4: La intuición no es irracional (24 min.). Y hay bastante gente por ahí iniciando estudios más o menos serios sobre funciones que hasta hace poco se consideraban del ámbito puramente espiritual y excluidas del estudio científico. Un ejemplo, éste estudio sobre la fisiología de la meditación, que aún no he leído pero promete.

3: Fundar una nueva ética.

La ética es la necesidad más importante y urgente de la Humanidad. Es lo que determinará si sobrevivimos a la siguiente generación o permitimos que nuestro poder tecnológico desquiciadamente creciente nos destruya.

El problema es que hasta ahora la ética había sido monopolizada por las iglesias. Pero opino que esto es erróneo, tal como he explicado. Es necesario buscar otros caminos para alcanzar unas reglas compartidas acerca de lo que está bien y está mal.

La fe es un buen fundamento para una ética personal. Es decir, las convicciones profundas de un individuo determinarán sus acciones, probablemente por encima de cualquier otra cosa. Pero esto no sirve para crear normas colectivas, puesto que diferentes personas pueden tener convicciones distintas.

Sin embargo, como dice Marina en Dictamen sobre Dios, el método científico, es decir, a) proponer hipótesis inspiradas en experiencias personales, utilizando también la introspección y los sentimientos, dejándose llevar por el "corazón"; b) analizar racionalmente y debatir abiertamente compartiendo experiencias; c) poner en práctica los sistemas éticos propuestos y evaluar después su resultado en cuanto a felicidad conseguida; todo esto puede llevarnos a encontrar normas que funcionen bien para todos.

Por ejemplo, la "Regla de Oro" (harás a los otros lo que quieras que los otros te hagan a ti). O los Derechos Humanos Universales. O el Anarquismo: establecer un conjunto de normas básicas que impidan que unas personas ejerzan el poder sobre otras y a partir de ahí dejar actuar libremente. Etcétera.

Estoy seguro de que aplicando este método seremos capaces de encontrar un sistema ético que funcione mucho mejor que cualquiera de los que se han probado. Y no fundado en que Dios dijo tal cosa, o en la Ley Natural, tan ambigua y esquiva; sino simplemente en que se ha debatido con calma, se ha probado y se ha visto que funciona. Si funciona, ¿para qué hace falta fundamentarlo?

El Reino de Dios, explicado.

Prosigamos. Para exponer mis conclusiones, voy a usar la vía de exponer otros dos puntos de vista que opinan sobre el mismo tema, pero con una óptica distinta.

ESCEPTICISMO (mal entendido)

He visto a muchos que se autodenominan escépticos, racionalistas o ateos, y que ante experiencias como las descritas en mi anterior post, se apresuran a emitir una ristra de insultos tales como "estupidez", "tontería", "engaño" y otros por el estilo, para a continuación lamentarse de cómo la credulidad sigue avanzando en este mundo y preguntarse cuándo nos libraremos por fin de religiones, espiritualidades y demás sandeces.

Considero que una parte de razón sí tienen, puesto que tontería hay mucha, y la credulidad puede hacernos caer en engaños y errores. Sin embargo, cuando la actitud escéptica se lleva al extremo es fácil caer en la cerrazón, y creo que muchas personas están perdiendose la oportunidad de aprender cuestiones extremadamente importantes acerca, no del Universo ni de Dios, sino de nosotros mismos. Véase la cita de Carl Sagan que incluí en este post.

CIENCIA (bien entendida)

¿Qué pasa si observamos las experiencias citadas desde un enfoque racionalista y científico? Hasta ahora, la mayoría de abordamientos de este tipo que he visto, pretenden evaluar la "realidad" no de la experiencia en sí, sino de lo percibido. Es decir: si yo, con mis ojos, "veo" una flor ahí delante de mí, puedo deducir que efectivamente, ahí hay una flor. Del mismo modo, si yo en una oración, "siento" que Jesucristo me habla, puedo intentar sostener que realmente existe un ser, más o menos inmaterial e intangible, pero con entidad propia, y que tiene el poder de comunicarse de forma "mágica" conmigo y que además tiene tanta sabiduría que conoce las respuestas a las preguntas más importantes.

Sin embargo, yo creo que este enfoque ha fracasado, a pesar de los siglos que algunos llevan intentándo demostrarlo (en los libros de Marina explica muy bien el fascinante intento de la Iglesia Católica por intentar demostrar la Fe mediante la Razón, pero sin acabar de llegar nunca a un destino sólido). Sin embargo, las experiencias espirituales siguen ocurriendo. Yo mismo las continúo sintiendo y sé que las tengo, a pesar de que me considero un escéptico. ¿Cómo enfocar esto, pues?

Yo creo que la clave está en salir de la Física y entrar en la Psicología.

El hecho de que yo vea una flor, me puede decir algo sobre la flor, pero también me puede hablar mucho sobre el propio hecho de "ver", que es algo que ocurre dentro de mi cerebro, independientemente de que además haya rayos de fotones que impacten sobre mi retina estimulando sus células perceptivas. De hecho, los neurólogos modernos han descubierto que las estructuras cerebrales que se activan cuando imaginamos ver una flor son las mismas que cuando la vemos realmente. La única diferencia es que en el primer caso no se activan los circuitos del primer nivel perceptivo.

¿Qué ocurre, pues, si analizamos las experiencias espirituales con una mente científica pero abierta y sin prejuicios, y teniendo en cuenta lo que acabo de decir? Conozco poca gente que haya dado este enfoque que propongo aquí, pero algo sí que he visto por ahí y tengo ganas de ir leyendo más sobre ello.

¿Cuáles son los hechos?

Tenemos a un grupo de personas que afirman ser capaces de comunicarse de una manera no explicada, y recibir respuestas de un emisor que no se identifica con nada material ni atraviesa los circuitos conscientes. Unos hablan de un "él" externo; otros se refieren a su propio "yo", pero expandido, como en otra dimensión o nivel; otros nos describen un "ello", un mundo material que se expresa espiritualmente. Sin embargo, en todos los casos hay la sensación de recibir mensajes sabios y que llenan de paz. ¿De donde vienen estos mensajes?

En mis escritos anteriores he elaborado la hipótesis de que nuestro cerebro contiene estructuras capaces de procesar información y generar respuestas fuera de los cauces de la razón. Estas estructuras son emocionales, sentimentales, o también las podríamos llamar espirituales. Pues lo que yo creo es que son esas estructuras, esa parte de nosotros que es tan potente y al mismo tiempo tan desconocida porque actúa en su mayor parte fuera de la consciencia, quien nos "habla".

Es decir, Dios o el Gran Espíritu está dentro de nuestra cabeza. El Ser que me habla soy yo mismo, simplemente es una parte de mi propio cerebro que no controlo conscientemente pero está ahí.