martes, agosto 09, 2016

No, el dinero que ganas no es por tus grandes méritos

Me hace gracia la gente de izquierdas cuando dice tranquilamente cosas como "repartir la riqueza, es decir pura justicia social". Todavía no nos hemos enterado de nada.

La teoría neoliberal hace muchos años que ganó la guerra del pensamiento. Poco importa que los poderosos hagan justo lo opuesto a lo que predican, y que esa teoría sea una distorsión interesada de las propuestas originales de Adam Smith. Las ideas de Hayek, Friedmann y sus amigos dominan el imaginario colectivo, son el mar en que flotan todos los mensajes de los medios, están incrustadas en los cerebros de la mayoría de la gente, de los más ricos a los obreros más humildes.

En este marco conceptual, repartir la riqueza es INJUSTO. A ver si nos lo metemos en la cabeza los rojillos. INJUSTO. Hoy día cualquiera que tenga cuatro duros ahorrados se rebela instintivamente contra la idea de que el Estado le quite una parte y se la de a gente que no se la ha "ganado". Incluso los más pobres, aunque desean esa ayuda, no se sienten muy seguros y no son capaces de luchar fuerte por ella, porque en el fondo no creen que se la merezcan. El dinero que alguien ha ganado con su trabajo e inteligencia es SUYO. Es su derecho, su esfuerzo, y no se debe regalar a quien no ha hecho nada para merecerlo.

Esta es una idea falsa, pero de una potencia extraordinaria. Hasta las personas más militantes suelen ser incapaces de justificar por qué es bueno redistribuir la riqueza, más allá de sensaciones viscerales o razones utilitarias de corto plazo. Cuando se plantea la cuestión ética, si no resulta inmediatamente evidente para el interlocutor, a menudo se salen por la tangente y cambian de tema.



Es necesario un mensaje claro y contundente que rompa este dogma de una vez. Por supuesto, no es completamente falso, tiene una parte de verdad, pero esa idea tiene dos errores:

1) El dinero que tú has ganado no depende EXCLUSIVAMENTE de tus méritos personales. Una parte sí, se debe a tu esfuerzo. Pero otras se deben a:

- Tu entorno familiar y personal que te apoya para que puedas aprender y vivir el resto del tiempo que no estás trabajando.
- La sociedad que ha creado unas condiciones favorables para que tú puedas realizar esa tarea que aporta valor.
- Otras personas anteriores que desarrollaron los avances de pensamiento, conocimiento y técnica en los que te apoyas para tu actividad (y no, la mayoría no están incluidos en el coste).

2) La economía capitalista tiene dos mecanismos intrínsecos que desplazan riqueza hacia personas que NO se la han ganado:

- La propiedad de los medios de producción (como decía Marx) hace que unas personas hacen un trabajo que crea riqueza, pero ésta acaba en manos de otras personas distintas, de una forma que NO es proporcional a la inteligencia, esfuerzo y ni siquiera riesgo asumido por las segundas.
- La forma en que funciona el capital hace que el que gane una cierta cantidad de dinero parte con ventaja para la siguiente operación, y tiene más posibilidades de ganar más beneficio con el mismo esfuerzo, sólo porque su situación de partida era mejor. Esto crea una espiral de aumento de riqueza que, de nuevo, no está justificada por mayores méritos de quienes así se benefician, sino que es un efecto perverso del sistema (el famoso efecto "Robin Hood pero al revés").

En resumen: no, ese dinero que has ganado no es todo tuyo. Una parte es de la sociedad, y es perfectamente justo que se lo devuelvas, para usarlo por ejemplo en pagar cosas que no proporciona el mercado, o para cambiar las circunstancias sociales de las personas que están en una situación mucho menos favorable. Y también es justo que la proporción "recuperada" sea mayor en las rentas más altas, para compensar hacia abajo ese efecto redistributivo hacia arriba INJUSTO del capital.

Y también son más justas las empresas cooperativas y la financiación colaborativa que las grandes inversiones de capital.

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