miércoles, junio 21, 2017

El "rescate" bancario en perspectiva

Tanto debate, tantas palabras, cuando para entender cómo estamos en España bastaría con poner esta imagen en la portada de todos los periódicos:


En España no hay problemas de dinero por demasiado gasto social (gastamos menos que otros países europeos). Ni porque nos gastemos mucho en ayudas a inmigrantes o refugiados (el porcentaje es pequeño). Tampoco ni siquiera por la corrupción y el robo de lo público (no creo que haya más ahora que antes del 2007). El motivo principal de que andemos jodidos es:
  • En 2007 los bancos perdieron una cantidad salvaje de dinero, que se habían jugado en el casino de la burbuja inmobiliaria.
  • El gobierno español, para que no se hundieran, les regaló una cantidad de dinero equivalente a la suma del presupuesto TOTAL de infraestructuras, sanidad, educación, etc. por varios años.
  • Como no tenemos tanto dinero junto, hubo que pedirlo prestado al banco central europeo. Pero claro, ahora eso hay que devolverlo, y por eso estamos hipotecados hasta las orejas y no "llegamos a fin de mes".
Otros países dejaron quebrar algunos bancos y ahora están más holgados, con menos problemas económicos, aunque esta situación es bastante general.

En realidad el gráfico de arriba no es muy preciso, los números reales son más complicados, pero el sentido general sigue siendo el mismo.

Algo de bibliografía para entender más:



miércoles, febrero 15, 2017

El autobús loco

Quiero guardar esto por aquí, es una tontuna pero es una metáfora que refleja muy bien cómo veo yo las cosas...


Vamos montados en un autobús que va cuesta abajo y sin frenos por una carretera de montaña.

El PP es el conductor, que va tan feliz, creyendo que vamos por una autopista y disfrutando de la velocidad.

El PSOE va a su lado y piensa lo mismo, sólo que cree que hay que cambiar la tapicería de los asientos, que está vieja. Ciudadanos también, pero éstos creen que hay que revisar el motor, que no va fino.

Los darwinistas sociales creen que está bien que el autobús se despeñe, así sólo sobrevivirán los más duros y los que se hayan podido comprar un buen airbag de asiento.

Los anarco-capitalistas y los "liberales auténticos" de Adam Smith creen que hay que soltar la carrocería para aligerar el autobús, y pisar el acelerador para saltar el barranco y aterrizar en el otro lado.

Los tecno-optimistas creen que el autobús saldrá volando cuando llegue al borde del barranco porque los ingenieros que lo diseñaron son muy buenos.

Los socialdemócratas, como Errejón o Vicenç Navarro, creen que hay que cambiar al conductor y poner a uno más hábil, que tenga cuidado con los baches y barrancos.

Los comunistas y sindicalistas clásicos, como Iglesias, creen que hay que repartir airbags a todo el mundo, si algún pasajero tiene tres airbags hay que quitarle alguno para repartirlo a los que no tienen ninguno.

Los fascistas dicen que la culpa de todo la tienen los pobres que viajan en el maletero del autobús, medio ahogados y molidos, y que hay que echarles por la borda para que no obstruyan las ruedas.

Los peakoilers, en cada curva, gritan "que nos ostiamooooooooooossss!!!!"; y si el autobús consigue pasarla sin caerse, los demás se ríen de ellos y les llaman alarmistas.

Los decrecentistas y los de la nueva economía creen que habría que frenar un poco, mirar la carretera por la que vamos y pensar entre todas a dónde queremos ir, cuál es la velocidad más adecuada y cómo disfrutar del paisaje. Pero no saben cómo parar el autobús porque los frenos están rotos.