martes, agosto 04, 2009

Sobre seres humanos y monstruos

Voy a seguir desarrollando mis ideas acerca de la cuestión ETA. No pretendo estar en posesión de la menor verdad ni ser ningún tipo de experto en el tema. Soy sólo alguien a quien gusta leer y reflexionar sobre el mundo en que vive, con mis propios criterios, por lo que estoy abierto a debatir y cambiar mi opinión si se me convence con argumentos.

Por otro lado, no he estado cerca de ninguna víctima de ETA, pero sí he asistido al funeral de un compañero cercano que murió reventado en el ataque del 11M, con lo cual "algo sí que sé" de rabia y dolor. Sin embargo, no considero que esto dé mayor ni menor "razón" ni "autoridad moral" a mis opiniones ni a las de quienes son víctimas de estas atrocidades.

Con todas estas salvedades, vamos al tema.

Como decía en el post anterior, hay una postura defendida con cada vez mayor contundencia por los partidos políticos de nivel nacional y por los medios de comunicación radicados en Madrid, y compartida por la mayoría de las personas de mi entorno, que incluye entre otros, estos puntos:

1) Los etarras no son seres humanos. Son monstruos, y con ellos es legítimo y necesario hacer cosas como meterlos en la jaula y tirar la llave, negarles todo derecho carcelario, putearles en la cárcel a ellos y a sus familias, usarlos para experimentación médica, torturarlos, ejecutarlos... (aquí hasta donde se atreva a llegar cada opinador).

2) En un Estado de Derecho democrático y libre, como el nuestro, donde cualquier opción puede ser defendida pacíficamente, no tiene ni la más mínima justificación y es condenable con el máximo rigor, no ya el asesinato y su apoyo directo, ni siquiera la justificación del mismo, sino cualquier matiz en su condena absoluta, cualquier comentario sobre alguna cosa mala que hagan "los buenos".

3) A las agrupaciones de gente se les aplica lo mismo que a los individuos. Si una agrupación es "mala", ni agua: castigo máximo. Y no hay grises, o es demócrata o es de ETA.

En este momento imagino que la mayoría de los lectores (que no sé si serán muchos) estarán pensando "este cabronazo está defendiendo que hay que tratar con mimitos a los asesinos y está justificando sus crímenes y defendiendo la negociación con los terroristas, qué asqueroso".

Este es mi problema: que en el estado de crispación que estamos la gente se mueve a base de extremos y prejuicios. Es muy difícil mantener que si no estoy al 100% con esa postura, tampoco significa que me vaya al otro lado. Buf. A ver cómo me defino.

El monstruo

Veamos. Yo sostengo que estos salvajes SÍ son humanos. Lamentablemente, el monstruo forma parte de lo que es ser un humano. Siempre lo ha sido. Todos llevamos uno en nuestro interior, más o menos escondido. Sí, incluso tú, que me lees, quizá podrías ser un asesino a sangre fría en las condiciones adecuadas.

No soy un pesimista. Creo que también al mismo tiempo llevamos dentro un ángel. Esa es nuestra naturaleza: ser capaces de todo, lo divino y lo diabólico. Para llegar a ser realmente "buenos" debemos CREAR un ser nuevo, que aún no existe y estoy convencido de que no ha existido nunca, que iremos construyendo a medida que vayamos domando y moldeando nuestros instintos, a nivel cultural primero y luego incluso genético, hasta llegar a convertirnos en el ser que QUEREMOS ser. Este es nuestro poder y nuestro reto como especie.

Yo tengo fe en que esto es posible, pero desde luego aún nos falta bastante para llegar a un cambio realmente grande. Por el momento, no estamos tan lejos aún de ese asesino despiadado, y nos convendría no confiar demasiado en nuestra superioridad moral.

El Estado de Derecho

Lo de "a los malos ni agua", estaría genial en otro tipo de mundo. Si viviéramos de verdad en un estado libre y democrático, la aparición de un grupo de canallas como ETA provocaría una instantánea y unánime reacción de la sociedad mandándoles a tomar por culo.

Si no ocurre así sino que surgen todo tipo de matices es porque la realidad está aún bastante lejos de esa imagen teórica que nos intentan hacer tragar los telediarios. Yo, sin haber tenido una vida especialmente activista, he visto alguno y he sabido de muchos casos de agresiones policiales a personas inocentes que quedan impunes; de cierres de periódicos que después un juez determinó que no tenían nada que ver con los criminales (pero que ya se quedaban cerrados - y luego hablan de Chávez); de detenidos torturados (sí, de todas esas denuncias que ponen los presos de ETA, algunas son verdad. No lo digo yo, lo dice Amnistía Internacional); de gentes que niegan cualquier concesión autonómica, incluso aunque fuera pedida por la voluntad popular; de inventarse delitos falsos para poder seguir teniendo en la cárcel a alguien que no cae bien. De cosas aún peores si nos salimos del ámbito del conflicto vasco.

La teoría del castigo máximo podría llegar a estar bien si hubiera esperanzas de controlarla. Pero lo malo de negar derechos, aplicar castigos ilimitados y saltarse la ley a discreción, es que se sabe cuándo se empieza con estas cosas pero no cuándo se termina. Y conociendo un poco a los que mandan, tengo miedo justificado que cualquier día me encontrara hasta yo mismo cayéndome encima alguna ley antiterrorista.

"¡Ya estamos!", dice de nuevo el lector. "¡Este tío está justificando a los asesinos y comparando lo incomparable!".

Pero joder, ¿quién está aquí justificando nada? ¿Quién ha dicho que asesinar sea igual de grave que la tortura, la censura, el ataque a inocentes o el autoritarismo? Aunque también, el hecho de que no sean igual de graves, ¿significa que eso no son también crímenes?

Lo que estoy intentando decir es que los Derechos Humanos, la separación de poderes, la trasparencia de la autoridad y su control por parte de los ciudadanos son las mejores herramientas que hemos ido elaborando por ahora para asegurar la lucha contra la injusticia y al mismo tiempo protegernos contra los abusos de poder.

Aplicar estos principios a la lucha contra los asesinos no debilita la fuerza. ¡TODO LO CONTRARIO! La aumenta, y mucho. Muchísimo. Sólo quien tiene la conciencia tranquila puede enfrentarse con firmeza contra el criminal. El que pretende castigar a los malos pero al mismo tiempo tiene el patio trasero lleno de mierda, pierde fuerza por un montón de agujeros por los que se le cuelan los otros, agarrándose a todo tipo de excusas, que sí, serán todo lo falsas que quieras, pero sirven la mar de bien para agarrarse a ellas y desperdiciar energías desmontándolas.

El estado español resolvería mucho antes este desastre si impulsara leyes eficaces contra la tortura, si castigara de verdad a los que abusan del poder, si abriera mesas de diálogo sin condiciones previas, si se fomentara el debate democrático y se plantearan abiertamente temas como qué son realmente la autodeterminación y la democracia, si se abriese más a la participación ciudadana, si se preocupara más de formar espíritus libres y críticos que de aborregar y aturdir a la gente. Pero claro, entonces habría más libertad de verdad. ¡Horror!

En cambio, como dice este compañero, el endurecimiento de la persecución, en realidad es justo lo que quiere ETA. Me haría gracia, si no fuera tan trágico, el meme este tan imbécil que afirma que la negociación da alas a los etarras, creo que es más bien al revés (claro que para que sea así, tendría que ser una negociación inteligente, como la que describo en mi comentario a esa entrada de blog).

La culpa colectiva

Mmmmm.... esta cuestión de la culpa que pueda tener un organismo o colectivo de personas, como tal grupo, es la repera. Es de la envergadura, por ejemplo, de cómo puede un colectivo "decidir" algo, o expresar una "voluntad" propia del grupo, cuando los individuos que lo forman pueden tener voluntades distintas. Si empiezo a hablar de esto me quedo sólo (y mi opinión sobre la "regla de la mayoría" ya la he expresado más arriba).

Sobre el tema que nos ocupa, lo que se me ocurre decir es que me parece un error gravísimo, tanto teórico como estratégico, seguir la política de ilegalizar y destruir todas las organizaciones que se supone que colaboran con ETA. Incluso aunque sea verdad que lo hacen.

Las únicas que creo que habría que combatir, como tal organización, son las que tienen como objetivo propio y esencia de funcionamiento algo ilegal, como la propia ETA, por ejemplo.

Pero en todos los demás casos, lo que nos encontramos son organizaciones que tienen como fin propio algo perfectamente razonable, como por ejemplo representar a los ciudadanos para defender una opción política dentro de las instituciones legales; o publicar un diario de información, o un grupo musical, etc. Pero que dentro, además, se da un apoyo a unos criminales.

En estos casos, tengo la impresión de que sería mucho mejor en todos los sentidos, castigar a las personas que cometen esos actos, y no al colectivo en sí. Cárcel e inhabilitación para los individuos, suponiendo que el delito sea real y no inventado o forzado, pero mantener a la organización funcionando, para que reemplace a esas personas por otras.

Imaginad por un momento. ¿Qué preferís? ¿Batasuna ilegal y clandestina, cientos de miles de personas sin representación política y cabreadas? ¿O Batasuna poco a poco dirigida a estar compuesta por gentes que aceptan el juego pacífico, puesto que los que pasan la línea de la ilegalidad han sido apartados e inhabilitados de la misma?

2 comentarios:

Elbereth dijo...

Vaya, me sorprende ver tanta actividad en tu blog, Andrés, de tortuguero ha pasado a correcaminos...jeje...magia de las vacaciones¡

Interesantes los articulos sobre el tema y tambien el de tu comentarista, que he leído.

En este asunto se vierten siempre todo tipo de opiniones que recoges muy bien desde un punto de vista ético, moral, socio-político...con posiciones diversas que habeis condensado bien en vuestros respectivos post. Pero hay algo endogámico en toda esa visión o visiones. Porque el mundo funciona a un nivel geopolítico tambien, económico y estratégico. Y ese tipo de análisis los echo en falta cuando se habla del fenómeno ETA. Por eso me pregunto: ¿has pensado en como la crisis de la industria pesada influyó a nivel económico en la creación y el mantenimiento de ETA y el desplome de las oligarquías vascas como se vierten a nivel político en la estructura político militar de ETA?

La colaboración España/Francia que está resultando efectiva porque no se dió de tal forma en años anteriores y actualmente funciona? que papel geoestratégico/político connota?

Que otros intereses internacionales influyen en el conflicto vasco o crees que solo atañe a los españoles en este mundo globalizado?

¿qué relación existe entre el terrorismo de ETA y otros terrorismos internacionales?

La industria armamentística y ETA, otro tema importante.............

Bueno, no sigo, pero estos son los puntos que nunca encuentro en los análisis sobre el fenómeno, y me encantaría verlos desarrollados en alguna parte...si te animas...ahí va carnaza......xD

Andres 2.0 dijo...

Je, si, parece que voy a rachas. Ahora me he parado otro poco durante el viajecito de vacaciones, pero ya estoy de vuelta.

Me alegro de que te parezca interesante, este tipo de postura es bastante poco corriente, por lo que he podido ver, pero es la que yo creo que sería mejor.

Por otro lado, ya me gustaría poder abordar este tema desde una perspectiva geopolítica y económica, pero es que no tengo ni idea, me falta mucha información y no sabría qué decir. Aunque estoy de acuerdo en que es un tema fundamental que debería ser más desarrollado. Si puedes exponer tú algo, adelante. Yo por ahora he preferido centrarme sobre todo en el aspecto ético, que es el que tengo más leído y recalentado en mi coco.

Como mucho podría mencionar el rumor que hubo hace unos años, cuando Francia empezó a colaborar activamente con España en la lucha contra ETA, según el cual ésto ocurrió a cambio de que España adquiriera la tecnología francesa AVE para el desarrollo de los trenes, en vez de acudir a la española Talgo, igual de buena si no más. Con lo que cantidad de pasta fluyó del estado Español a empresas francesas en vez de quedarse en casa. Desconozco el grado de fiabilidad de tal rumor, pero "si non é vero é ben trovato".

O también, conociendo un poquito cómo las gastan los actuales amos del mundo (Bilderbergers y demás), y como nos cuenta Susan George en El Informe Lugano o Naomi Klein en La Doctrina del Shock, podría decir que es de lo más probable que nuestros gobiernos, siguiendo órdenes de arriba, no sólo no tengan intención de acabar con ETA, sino que en realidad estén actuando para prolongar su existencia lo más posible. Lo cual no me parece nada descabellado observando algunas de las chapuzas y graves errores que cometen para "combatirla". Puesto que el terrorismo ayuda a mantener el clima de miedo e incertidumbre en la población que tan bien viene a los gobiernos autoritarios (aunque sea disimuladamente como los que tenemos).

Pero tampoco puedo dar datos concretos, más allá de suposiciones y conspiranoias varias.