viernes, enero 27, 2006

Cristianismo, ese viaje

Para empezar a calentar esto, me gustaría hacer una especie de presentación personal. No contar mi vida, ya dije que este blog no es para eso; más bien una especie de biografía intelectual. Un recorrido por la evolución de mi pensamiento, para que se me pueda ubicar mejor. Un ejercicio similar (salvando todas las distancias salvables) al que hizo Chesterton en "Ortodoxia", para responder a quienes le decían "sí, usted se dedica a criticar las opiniones y posturas de otros, pero ¿cuál es su propia opinión? ¿en qué cree usted?".

No conozco ninguna etiqueta predefinida que se pueda aplicar con rigor a lo que considero que soy en este momento, así que tendré que explicarlo con detalle.

Empezaré por el principio. De pequeño, como la mayoría de mis similares, yo era católico "de monjitas". Iba a misa, hacía mis catequesis, hice la primera comunión bastante convencido. Recuerdo haberme sentido incluso sorprendido y escandalizado cuando las monjas del pueblo me decían que había quienes hacían la comunión y luego, al poco tiempo, dejaban de ir a misa y practicar aquello que para mí era tan evidente, a mi manera infantil.

Sin embargo, como también la mayoría de mis compañeros, en seguida acabé haciendo yo eso mismo. Sin plantearmelo mucho, dejé de interesarme por las cosas religiosas, empecé a ir a misa porque había que ir, pero pasando bastante del tema, ya sabéis. Al mismo tiempo continué mi evolución en un ambiente fuertemente tecno-científico y racional. Estudié para técnico informático, mis padres tenían miles de libros, me volví fan de Carl Sagan, Asimov, Clarke, ciencia-ficción, biografías de científicos, libros de cohetes, el Cosmos...

También fui descubriendo en algún momento dado el "lado oscuro" de la religión. Su aspecto de poder, su corrupción, el fanatismo; me encontré con Niezsche, la muerte de Dios, el "mata kuras", "la única iglesia que ilumina es la ke arde", esas cosas. También las absorbí.

Y no hace demasiado tiempo conocí el "escepticismo organizado". No soy socio, pero leo a menudo los documentos de la SAPC, la página de Randi, Sin Dioses, y otros sitios. En lo fundamental estoy de acuerdo con este tipo de posturas. Podría quedarme ahí, como hacen muchas personas, y sin embargo no lo hago...

Continué leyendo más, por pura curiosidad o llevado por las circunstancias. Algo de filosofía, religión, también psicología y otras ramas humanísticas; incluso creencias de distintos tipos, magia, astrología, canalizaciones y todas esas cosas "new age" que tanto critican los escépticos. No "creo" en ellas, pero mi postura nunca es conformista; por mucho que lo nieguen y lo llamen bobadas, si tanta gente sigue estando a favor de esas cosas, quiero descubrir por mí mismo qué hay ahí.

Al adentrarme en ese confuso mundo, vi enseguida muchas cosas rápidamente descartables; sin embargo, no todo es así, hay algo que me sigue manteniendo al acecho. En general, me quedo con una duda intrigante. ¿Tiene límites la razón? ¿Hay algo más allá? Parece que finalmente es así, la razón y la lógica no pueden abarcar toda la realidad. Esto ha sido demostrado mediante la propia razón y la lógica, que se lo digan a Gödel... Pero ¿hay alguna forma de superar eso?

Muchísimas personas defienden que la "magia" funciona. El Tarot y los horóscopos adivinan cosas; la homeopatía y la brujería curan. Los escépticos demuestran cómo lo hacen, hablan del efecto placebo y de los factores psicosomáticos. Por otro lado, los creyentes abrazan su fe por más que los ateos demuestran contundentemente lo absurdo de tal postura. Yo mismo experimento cosas que se salen del ámbito del pensamiento científico clásico, incluso del no tan clásico... (ya iré contando).

Entonces, ¿qué pasa? ¿Se puede reducir todo a bobería y credulidad? ¿Ignorancia y falta de inteligencia? ¿Los escépticos profesionales tienen todas las respuestas que se pueden tener?

También tengo unas cuantas objeciones a estas personas. No entraré todavía en ellas, pero cederé la palabra al añorado Carl Sagan. Por ahí van algunos tiros que desarrollaré un día de estos:
Se puede coger un hábito de pensamiento en el que te diviertes burlándote de toda la gente que no ve las cosas tan bien como tú. Esto es un peligro social potencial, presente en una organización como el CSICOP. Tenemos que protegernos cuidadosamente de esto.
[...]
Si sólo eres escéptico, entonces no te llegan nuevas ideas. Nunca aprendes nada nuevo. Te conviertes en un viejo cascarrabias convencido de que la estupidez gobierna el mundo. (Existen, por supuesto, muchos datos que te apoyan.) Pero de vez en cuando, quizá uno entre cien casos, una nueva idea resulta estar en lo cierto, ser válida y maravillosa. Si tienes demasiado arraigado el hábito de ser escéptico en todo, vas a pasarla por alto o tomarla a mal, y en ningún caso estarás en la vía del entendimiento y del progreso.
Y en esto que conozco a unas cuantas personas muy interesantes. Me hago amigo, comparto inquietudes y experiencias, y un día voy y me entero de que algunos son cristianos, y no sólo eso: lo defienden. Esto sí que es nuevo: ¡cristianos inteligentes! Gente que no se limita a repetir los rituales como borregos, sino que los hacen suyos incluso tras haber pasado por otras cosas; que se cuestionan y reflexionan, y aún así siguen convencidos.

Me pasan libros, tenemos debates (aún no los suficientes), y de pronto no está nada tan claro. ¿Volveré al principio? ¿Me convertiré ahora en creyente? ¿Estaré tonto?

Permanezcan atentos a sus pantallas y no se me desmanden todavía. Lo de arriba es un resumen efectista, un montón de preguntas que habrá que ir desvelando; algunas respuestas ya me han venido, irán cayendo aquí y probablemente abriendo la puerta a nuevas preguntas; otras las podremos enfrentar quizá entre varios, cada uno desde su lugar. Estoy seguro de que este juego me va a hacer crecer. ¿Quién se arrima?

domingo, enero 22, 2006

Hola

Bueno, aquí estoy por fin.

Un nuevo blog ve la luz del día. Uno más en la blogosfera, aunque es importante al menos para mí, más que nada porque es el mío... ¿Y para los demás? Ya se irá viendo.

¿Quién soy yo? Por ahora no voy a dar muchos detalles. Llevo bastante tiempo pululando por ahí, desde antes incluso de que existiera Internet. Tengo unas cuantas identidades, pero no quiero hablar de ellas aquí. Baste decir que soy Andrés 2.0; un ser renacido, que de alguna manera empieza a existir en este momento por el poder generativo de estas palabras. Los que me conocen supongo que se imaginarán por qué lo del 2.0. Si no, quien tenga curiosidad que pregunte.

¿Y de qué va este blog? Bien, eso es algo que se irá desarrollando también, aunque algunas cosas sí puedo decir. En primer lugar, no hablaré aquí de mi vida cotidiana; para eso buscaré otros espacios. Hablaré de muchas de las cosas que bullen por mi cabeza... soy lector desde hace muchos años, llevo tiempo interesado en el género del ensayo y en la política, y desde hace poco en la filosofía y la espiritualidad (dicho esto de forma muy genérica) aunque no me considero ningún tipo de erudito. Más bien soy un hombre curioso, alguien con ganas de entender algo mejor este complejo y fascinante mundo en que vivimos, y que después de tanto tiempo de darle a la batidora que llevo sobre los hombros, tiene ganas de exponer ante el público algunos partos mentales que han ido brotando de ahí. Espero que, si son de interés para alguien, sirvan para generar debates con otros blogeros y enriquecernos mutuamente. Y si no, pues nada, la salida está a un click de distancia, y al menos me habrá valido para desahogarme un poco...

El diseño visual es mío, es muy sencillo porque quiero que el aspecto sea ligero y claro como la luz del día, la misma que quiero llevar a los temas presentados. Imagino que lo iré puliendo poco a poco, pero sin añadirle mucho más. Si a alguien no se le ve bien en su pantalla, que me de un toque.

Hay un aviso importante, eso sí. TENGO MUY POCO TIEMPO para dedicar a esto. Este proyecto ha sido retrasado múltiples veces hasta que encontrara la ocasión de dedicarle la atención que se merece. Esta ocasión no ha llegado, pero debido principalmente a la insistencia de cierto silvano que hay por ahí (y también a que el bullicio de ideas dentro de mi cráneo parece ya una olla a presión), me he decidido a arrancar. No garantizo, pues, ninguna frecuencia de publicación, ni tampoco garantizo que vaya a contestar todos los comentarios en un tiempo razonable (o que vaya a contestarlos en absoluto). De hecho, me he planteado si admitir comentarios o no, pero bueno, probaremos a ver qué tal, si me agobio mucho quizá los quite, aunque espero que no. Los temas que pienso abarcar aquí son complejos, y no creo que la zona de comentarios sea un buen lugar para debatir sobre ellos. Si alguien tiene interés en alguno, os invito a que respondáis en vuestros propios blogs y utilicéis el "trackback" o enlaces inversos.

Eso es todo por ahora. Espero que algunas de mis conclusiones resulten, cuando menos, sorprendentes. Gracias por vuestra atención.